martes, 23 de agosto de 2016

Lo que las empresas y los emprendedores buscan y las universidades no enseñan (4) ADAPTACION.



Lo que las empresas y los emprendedores buscan y las universidades no enseñan. 

ADAPTACIÓN 

En cierto sentido, no es una exageración comparar el mercado laboral con la selva. No podemos negar que, en general, hay más demanda de empleo que oferta, y quien quiera conseguir un trabajo, necesita afilar sus garras y demostrar su competencia, habilidades, experiencia y conocimientos. Los mejor preparados ganan la disputa por el empleo, pero después comienza la lucha por la conservación del mismo. Para promocionarse en el inestable ambiente de la “selva” es muy importante tener gran capacidad de adaptación. 

Es normal que hagamos planes para nuestra carrera, que definamos un objetivo a conseguir y los pasos que tenemos que dar para llegar a lograrlos: cursos que debemos hacer, habilidades que es necesario adquirir, responsabilidades que debemos conquistar... Por mucho que te esfuerces en seguir la ruta adecuada puede que, de repente, tu empresa sea comprada por otra y el plan no te sirva de nada. Las reglas cambian, igual que la filosofía corporativa y las personas que te apoyaban. ¿Qué hacer? Adaptarse a las circunstancias. Si no es posible seguir con el plan original, habrá que hacer ajustes y adaptarlo a la nueva realidad de la empresa. 

En situaciones menos drásticas, la adaptación también es importante. El proyecto al cual nos dedicamos puede ser suspendido, un jefe que te da todo el apoyo puede ser sustituido por un hueso duro de roer, pueden cambiarnos de departamento... ¡Pueden surgir tantos imprevistos en nuestro camino! ¿Qué hacemos? Adaptarnos a las circunstancias es partir hacia otro proyecto, ganarnos la confianza dej nuevo jefe, negociar nuevas metas en un nuevo departamento. Es necesario ser flexible dentro del nuevo mundo corporativo, donde los cambios pueden aparecer en cualquier momento; sólo así seguiremos promocionándonos. 

Puedes tener la impresión de que la adaptación solo sirve para enfrentarse a catástrofes, pero no es así. Con ella, podemos aprovechar las oportunidades que aparecen en nuestra carrera y que no imaginábamos ni en nuestros mejores sueños. Conozco a un profesional con mucho éxito que ejerció diecisiete cargos en diversa áreas de la empresa en la que trabajaba hacía más de treinta años. Ahora, pregúntate si él siguió fielmente sus planes cuando le invitaron a ocupar un cargo nuevo. ¡De ningún modo! En la mayor parte de los casos, ni se consideraba capacitado para ejercer la función, pero asumió el riesgo y trató de hacer frente al nuevo desafío. 

Para mantenerse y promocionarse en el mundo empresarial es fundamental entender que puede que no ocurra lo que esperamos, sino más bien que suceda lo que no esperamos. En ambos casos, la adaptación es un preciado recurso. 

Adáptate y Ponte en Marcha!

martes, 16 de agosto de 2016

Lo que las empresas y los emprendedores buscan y las universidades no enseñan (3) VALORES.



Lo que las empresas y los emprendedores buscan y las universidades no enseñan. 

VALORES 

Últimamente, se escucha hablar cada vez más de la ética. La ética en las relaciones personales, en las actividades empresariales, en la política, en la atención al cliente... Pero, ¿cómo definirla? ¿Cómo distinguir un comportamiento ético de uno no ético? Es ahí donde intervienen los valores. 

Los valores son principios que constituyen un ideal de conducta o de moral, o sea, un código ético. De una forma u otra, todos adquirimos valores, bien por la educación que recibimos, bien por el ambiente en el que vivimos o por el ejemplo de las personas a las que admiramos. Entendemos que esos principios son importantes para la convivencia con los otros y para la vida en sociedad. 

Creo que hay dos cuestiones relevantes en relación a este asunto. La primera es que necesitamos tener muy claro cuáles son nuestros valores y reflexionar sobre si son adecuados y suficientes para proporcionarnos una buena convivencia con los otros. Una persona puede tener como valores la honestidad, la responsabilidad y el orden, peri si no es tolerante, podría volverse rígida e impositiva; otra puede honrar los principios de paciencia, solidaridad y compasión, pero si no tiene la auto-afirmación como valor, podría ser manipulada por los demás. 

¿Necesitamos una gran lista de valores? Creo que no. Últimamente se ha discutido mucho sobre cuáles son los principios básicos capaces de garantizar el bienestar de la humanidad y la sostenibilidad del planeta. Considero oportuno enumerar los doce valores fundamentales elegidos por la Universidad Espiritual Mundial Brama Kumaris: amor, cooperación, felicidad, honestidad, humildad, libertad, paz, respeto, responsabilidad, sencillez, tolerancia y unidad. Observa que muchos –si no todos- de los valores que podemos proponer están implícitamente incluidos en estos doce, como: justicia, armonía, verdad, rectitud, servicio, autonomía, igualdad, solidaridad, compañerismo y confianza.. 

La otra cuestión importante es la coherencia en nuestros actos con los principios que defendemos, o sea, la integridad de carácter. Desgraciadamente, muchos son los que dejan de lado los valores más básicos y apelan al “todo vale” a la hora de conseguir sus objetivos: llevarle ventaja a un colega, sobornar a las autoridades para obtener favores, beneficiar a una persona en perjuicio de otra, usar medios ilícitos para conseguir los resultados deseados...Los valores no son algo que se pueda profesar de boca si no se cree en ellos realmente. Solo se tiene en la medida en que los reafirmamos con nuestras actitudes. Sin eso, no son valores, sino solamente un discurso vacío. 

Pero, ¿por qué esta reflexión sobre los valores? ¿Qué tiene esto que ver con el mundo empresarial? Tiene mucho que ver. Las empresas modernas son cada vez mas parecidas a la vida de las personas: eligen un objetivo (el equivalente empresarial de propósito humano), y entre otras cosas, definen los valores que seguirán en el cumplimiento de ese objetivo. Si un fabricante de medicinas tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las personas y adopta como valor el respeto a medio ambiente, no podrá, por ejemplo, contaminar ríos con residuos industriales. 

Tienes que estar de acuerdo conmigo en que una persona que tiene unos valores bien definidos y actúa conforme a ellos, está capacitada para entender los valores de la empresa y cuidar de que sean respetados. Además, un empleado de principios sólidos, íntegro y ético es alguien que deseamos tener cerca. 

 Por una organización con valores, Ponte en Marcha!

martes, 9 de agosto de 2016

Lo que las empresas y los emprendedores buscan y las universidades no enseñan (2) PROPÓSITO.


Lo que las empresas  y los meprendedores buscan y las universidades no enseñan. 

 PROPÓSITO 

¿Te has parado a pensar cómo elegiste lo qué querías ser en la vida? Si fue a partir de una motivación íntima, algo parecido a la pasión, es probable que sepas cuál es tu propósito. Porque el propósito es nada más y nada menos que esto: la convincción interior de que nacemos para hacer una determinada cosa. 

Creo conocer bien al ser humano, por lo que diría que hay grandes posibilidades de que esa elección se haya hecho a partir de factores externos, no internos. Es así como la mayoría de nosotros hemos sido enseñados y estimulados para seguir los modelos de éxito de otros. Tenemos tendencia a elegir la carrera que parece más prometedora, mejor pagada, que nos pueda dar poder o estatus, la carrera, al final, que nos dé los mismo resultados que a las personas con éxito. 

Lo que raramente nos enseñan, desgraciadamente, es a cuestionarnos: “¿Qué me gustaría ser realmente? ¿Cuál es mi vocación? ¿Si no me tuviera que preocupar por la supervivencia, qué eligiría en la vida?”. A través de estas preguntas, sugiero que reflexiones si estás siguiendo o no tu propósito

Para quien elige hacer lo que realmente le gusta, la vida profesional fluye fácilmente. Está claro que la persona encuentra obstáculos, pero el hecho de apasionarse con lo que hace le da energía para superarlos y ganas de esmerarse cada vez más. Otro sentimiento muy presente en quien sigue su vocación es la importancia de hacer lo que hace, lo cual justifica y da sentido a sus actos. Cuando encontramos ese sentido en aquello que hacemos, valoramos más nuestro trabajo y nosotros mismos. 

Ahora, piensa conmigo: ¿a qué empresa no le gustaría tener un profesional profundamente identificado con lo que hace? La persona que se mantiene firme en su propósito tiende a trabajar con serenidad, empeño e interés por su promoción. Tiene un gran sentimiento de compromiso. Hoy día, las empresas necesitan a gente comprometida. Seguir nuestra vocación, como ves, no solo te convertirá en un profesional satisfecho, sino también apetecible en el mercado laboral.

Busca tú propósito y Ponte en Marcha!

miércoles, 3 de agosto de 2016

Lo que las empresas y los emprendedores buscan y las universidades no enseñan (1) EL AUTOCONOCIMIENTO.


Lo que las empresas y los emprendedores buscan y las universidades no enseñan. 

AUTOCONOCIMIENTO 

Eso, para mí, es básico. Es el principio de todo. Desde los orígenes de la civilización, los sabios de todos los tiempos hablan de la importancia del autoconocimiento; es un tema que ha sido explorado por ciencias, doctrinas, filosofías y religiones. La búsqueda del autoconocimiento es un ejercicio para toda la vida, y creo que una buena forma de comenzarla es reconociendo dos cosas: los miedos y los talentos. 

El miedo es el sentimiento más limitador que existe. Pero, sí realmente deseamos realizarnos como profesionales y como seres humanos, necesitamos reconocer los miedos que nos invaden y superarlos. 

El miedo al fracaso, por ejemplo, te hará evitar toda experiencia que tenga la posibilidad de salir mal o que pueda estar fuera de control. Para evolucionar en el trabajo, es importante que seamos capaces de asumir cada vez más riesgos. 

Otro miedo muy común es el del cambio. El ser humano se siente cómodo en situaciones que le son familiares, pero, en el dinamismo en el que vivimos, nada permanece familiar durante mucho tiempo. Si no consigue el desapego a lo conocido, se convertirá rápidamente en un profesional obsoleto. 

Existe también el miedo al qué dirán, a no ser suficientemente bueno, a no estar a la altura... 

En el origen de todos ellos, ciertamente, está el miedo a equivocarse. En la intimidad, pensamos que el miedo nos hará ser rechazados o reprochados por otros, lo que nuestro ego interpreta como el fin del mundo. Pero, ¿quién no se equivoca o falla en esta vida? No podemos dejar que ese temor nos paralice, ya que para tener éxito en nuestra profesión es fundamental experimentar cosas nuevas. 

Otro aspecto sustancial del autoconocimiento es la identificación de los talentos. Como todos los seres humanos, algunas cosas las hacemos con naturalidad, facilidad y placer, poseemos dones para cuyo uso no necesitamos de ningún manual de instrucciones, pero ¿sabes cuáles son? Si no eres capaz de responder a esa pregunta te sugiero que empieces a prestar atención a todo aquello que haces bien y a los elogios que recibes. Muchas veces otros reconocen nuestros talentos mejor que nosotros mismos; saber reconocerlos te permitirá ejercer la profesión de forma diferente y con éxito. 

Observa el comportamiento de personas que destacan en una determinada área de conocimiento y lo entenderás. En la ingeniería, por ejemplo, hay un ingeniero que sobresale por identificar las soluciones para el cliente; otro es el mejor diseñando proyectos; está aquel que gestiona la ejecución de proyecto como nadie; otro tiene grandes habilidades para dirigir equipos de trabajo, etc. 

¿Qué puede justificar esas diferencias sino es el talento de cada uno? 

Es cierto que, algunas veces, el reconocimiento de nuestro talento nos lleva a la conclusión de que necesitamos cambiar de profesión. ¡Esto ocurre con muchas personas que, en un momento dado de su vida, se cuestionan por qué no están satisfechas con el camino que han seguido y deciden hacer algo nuevo! No creo que pasar por esa situación sea una catástrofe sino que es necesario. Por eso, cuanto antes invirtamos en el autoconocimiento, identificando nuestros talentos y los miedos que nos puedan limitar el desarrollo de nuestra carrera, mejor. El éxito siempre llega a aquellas personas que tienen el coraje y la simplicidad de ser ellas mismas. 

Autoconócete y Ponte en Marcha!

miércoles, 13 de julio de 2016

Si quieres emprender conoce las reglas del juego y no te hagas trampas al solitario.



Aunque no lo creas nuestras decisiones no son neutrales, o acertamos o nos equivocamos.

Normalmente lo que nos pasa no es consecuencia de las circunstancias, si no en la manera que abordamos esas situaciones. No dependen del destino, dependen de nosotros y de que alternativas generemos a esas circunstancias. 

Nuestra forma subjetiva de pensar es función de nuestras preocupaciones, lo que nos lleva a crear la historia que encaja con lo que queremos creer. 

Solemos pensar que los pensamientos son incontrolables, pero la solución es analizar el problema, encontrar las causas y buscar el remedio. Para ello debemos preguntarnos ¿qué nos pasa? y dar solución al problema. 

Otro autoengaño es pensar que soy como soy y no puedo cambiar. Y nos auto engañamos por comodidad y porque el cambio cuesta, pero la realidad es la que es, y te golpea con toda su fuerza. No te auto engañes, o lo haces bien o lo haces mal. No te hagas trampas al solitario, toma las decisiones correctas, controla tu destino y no lo dejes en manos del azar ni fruto de las circunstancias. 
 
Si conoces las reglas del juego podrás tomar las decisiones adecuadas, anticipando los obstáculos y superándolos. Conviértete en lo que deseas y atrévete a marcar el rumbo de tu vida. Esta es tu oportunidad, pero recuerda que nada se consigue sin esfuerzo. 

Aprende las reglas, no te hagas trampas y Ponte en Marcha!