Mostrando entradas con la etiqueta toma de decisiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta toma de decisiones. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de julio de 2017

Ponte en Marcha. Desmontando excusas que impiden el emprendimiento. Yo siempre me equivoco.

Yo siempre me equivoco: Novena excusa que los EMPRENDEDORES argumentan para Poner en Marcha su Proyecto.
 
Hay personas que parecen almas en pena, escucharlas hablar resulta ser un suplicio pues vencen a cierta altura incluso, la nobleza de los más buenos, ante las quejas y quejas que no dejan de decir. Estos individuos convierten en un martirio ambulante su propia vida. "Lamentarse por los Errores No los Soluciona"  

Esta es otra muestra clara del desconocimiento propio. Todos los seres humanos tenemos grandes cualidades y talentos que podrían llevar a un individuo a poner su nombre en la historia de la humanidad. Algunos dicen que el Señor Thomas Alba Edinson realizó 1000 intentos antes de ver funcionar la bombilla eléctrica. Otros dicen que hizo más de diez mil. Imagínese la fe y la seguridad del Sr. Edinson que no se amilanó frente a tantas situaciones que la gente llamaría errores. Cuando le preguntaron a él cuál era el secreto del éxito, dijo, "1% de talento y 99% de mucha transpiración", en otras palabras, mucho, mucho trabajo. 

Michael Jordan dijo en una oportunidad que había lanzado el balón al aro más de nueve mil veces y que había fallado, y aun así "tuve mucho éxito", dijo. No me imagino a Jordan quejándose porque el balón no entraba cuando lanzaba. Insistía e insistía. 

Te pregunto, ¿a cuántos intentos Te rindes? 

Deja de lamentarte. Si lo que quieres es que te tengan lástima, con esa actitud es lo que vas a lograr en un principio, pero a la larga lo único que vas a conseguir es desprecio. Las personas normalmente se solidarizan pero si el individuo permanece en la actitud de "pobrecito yo", lo van a mantener al margen. 

Estamos muy ocupados viviendo nuestras vidas como para tener que cargar con el peso de las personas que viven en una queja constipada. Si padeces de este mal crónico notarás "con dolor" que la gente te esquiva, te apartan, lo que aumentará tu pena. Aparte de que te equivocas a diario, te dejarán solo. ¡¡¡!!!. 

Deja de estar compartiendo la responsabilidad de tu vida a otras personas. Ellos bastante tienen con la suya. Asume desde ya el hecho de que eres responsable absoluto de tu existencia, y si quieres algo de ella, es necesario que hagas algo al respecto. 

Insisto, nadie va a hacer por ti, lo que tú tienes que hacer. Equivocarte es normal. Tu equivocación se convierte en fracaso cuando abandonas, cuando te rindes, cuando dejas de intentarlo. Un amigo mío dejó de hacer un curso de inglés a un mes de haber iniciado porque no había aprendido ese idioma. "Ese curso no sirve" me dijo. Allí fracaso porque abandonó. 

Un nuevo idioma no se aprende en un mes. 

Las equivocaciones son un instrumento de información que te dicen que por allí no es, prueba por otro camino. Debes intentar una y otra vez, una y otra vez y volver a intentar hasta lograrlo, "insistir, persistir más nunca desistir" 

El pasado no nos puede condicionar, ni una serie de actos fallidos, Ni los amigos, ni la sociedad. Tienen un alto poder de influencia pero para nada pueden condicionarnos. Somos nosotros quienes nos condicionamos a nosotros mismos por el estilo de vida que decidimos vivir. Buenas elecciones, buena vida. 

Si logras ver claramente esta idea, notarás de repente que eres responsable de tí mismo y en tal sentido, ya no hay excusa que valga. 

Hay personas que se terminan volviendo como dice DESIDERATA "un fastidio para el Espíritu". Si no son víctimas - pobrecito yo, pobre de mí - se quejan echándole la culpa a alguien, o a algo de su pobre situación. 

Si quieres llorar, llora. ¡Pero Llora Caminando! 

Y cuando te sorprendas criticando a otros espero que el comentario que a continuación haré te haga reflexionar respecto a esa actitud. Cada vez que una persona critica destructivamente a otros, en cierta forma está hablando de sus propios defectos o manifestando a viva voz lo que no tiene, lo que le hace falta. 

No podemos pretender ser todo en todo, pero sí podemos ser muy buenos en eso que logramos hacer con facilidad y perfeccionar esas habilidades con nuestro trabajo. 

Mientras te culpas, estás perdiendo valiosos minutos de tu tiempo, mientras que hay otros haciendo su propia historia, están construyendo su propia autobiografía, están escribiéndola como quieren a través de sus actos, consecuencia de las decisiones tomadas. 

Ya tendrás tiempo de lamentos y lloros cuando llegue tu hora, pero mientras tanto, continúa tu camino.

Sólo se equivoca el que lo intenta, Ponte en Marcha!

jueves, 18 de mayo de 2017

Caos o gestión del tiempo a la hora de emprender


Si existe algo que debemos apreciar a la hora de emprender es el tiempo. Apreciarlo, por su importancia y porque su incorrecta gestión, puede influir negativamente en la toma de decisiones, en abordar nuevos asuntos y en definitiva, en la marcha global del proyecto. 

El tiempo es inflexible, pasa y no se detiene, aunque a veces tengamos la sensación de todo lo contrario (¿Quién no ha ido en alguna ocasión al dentista?). 

Es, en apariencia, una variable que no podemos modificar. No podemos, alargarlo, estirarlo, comprarlo o detenerlo. Sin embargo, podemos controlarlo. 

Seguro que cualquiera de nosotros conoce a emprendedores excesivamente atareados, cargados de trabajo que exclaman una y otra vez "no tengo tiempo", "me faltan horas" y expresiones parecidas. 

¿Es el tiempo el que nos controla o podemos controlarlo nosotros a él? Esa es la cuestión que cualquier emprendedor debería plantearse. 

Son muchos los autores y expertos que han escrito sobre este tema. Y la mayoría suelen coincidir en destacar que la incorrecta gestión del tiempo se debe entre otros factores a: 

- La inexistencia de objetivos previamente definidos. O teoría a salto de mata. 

- No distinguir entre lo que es importante y lo que es urgente. 

- La incorrecta gestión de la propia agenda de trabajo.
- Negación de la propia evidencia. No aceptar que nosotros no podemos hacerlo todo. O teoría del emprendedor / hombre orquesta. 

- La insuficiente delegación de tareas. Exceso de información para analizar. O información desordenada, imprecisa o tardía. 

Evidentemente se hace imprescindible que para organizar nuestro tiempo deberemos, en primer lugar prioirizar, determinar qué acciones o tareas son las más importantes. Por importantes entendemos aquéllas tareas que inciden de alguna forma en las áreas estratégicas del proyecto, a los objetivos, a los costes o a los ingresos.

Una vez establecidos los objetivos, comenzaremos por dar un orden de prioridad a cada una de las actividades diarias. A veces se suele asignar un tiempo máximo para cada actividad con la finalidad de que no estemos demasiado tiempo ocupados en una tarea que no es demasiado importante, restando tiempo a otras que sí lo son. 

Aprender a decir no a tareas que no son importantes o que pueden realizar otras personas. Eliminar la posibilidad de que nos puedan importunar con visitas no previstas o reuniones mal planificadas, con hora de inicio pero sin hora de salida. 
 
Destinar unos minutos al día a la planificación de nuestra propia agenda. De esta forma podremos tener siempre preparado un programa de trabajo antes de iniciar la jornada. Ser nosotros mismos los gestores de nuestro tiempo. No dejar que sean otros los que lo hagan. 

Agrupar acciones o asuntos que puedan tener cierta relación entre sí. Podemos de esta forma aumentar nuestra concentración en ciertas tareas y evitar, por tanto, la dispersión. (Ley de Carlson: "Toda actividad interrumpida, es menos eficaz y consume más tiempo que si se realiza de manera continua"). 

Por lo tanto, el tiempo es relativo, como también lo es el uso que hacemos de él en nuestro proyecto. Algunas tareas que consideramos muy urgentes o importantes a veces no lo son tanto (la teoría de la "relatividad") y debemos aprender a identificarlas. 

Se dice, que generalmente tan sólo el 20% de nuestro tiempo contribuye al 80% de resultados. El resto, suelen ser imprevistos, urgencias, interrupciones, correcciones y en definitiva desorden. 

Porque como emprendedores tendremos que hacer cualquier cosa, pero no podemos hacerlas todas a la vez. Hacer cada cosa a su tiempo, no hacer más de una cosa a la vez y por supuesto, hacerlo bien.

Controla tu tiempo, no caigas en el caos y Ponte en Marcha!

martes, 18 de abril de 2017

El arte de gestionar la atención.


La atención es uno de los recursos más importantes que tenemos. El papel de líder de uno mismo incluye su correcta administración. La atención es clave para tener calidad de vida, conseguir nuestras metas y disfrutar de una vida equilibrada.

En efecto, no puede haber un equilibrio vital sin atender a todos los aspectos de nuestra vida de forma apropiada. Descuidar partes de uno mismo tiene consecuencias, a la larga acabamos ocupándonos de ello de todas maneras pero en peores condiciones. Las relaciones, la espiritualidad, el contacto con uno mismo, la familia, la salud... Todo necesita tiempo y atención. 

El liderazgo busca el equilibrio entre la atención enfocada hacia el exterior y hacia el interior. Si siempre vivimos hacia afuera, aspectos importantes de nosotros mismos como la creatividad o la intuición no estarán presentes en la toma de decisiones. Nuestros sentimientos son una fuente de información muy valiosa y sin prestar atención a nuestros aspectos positivos no podemos cultivar la autoestima. 

Siempre, ante cualquier problema con el que nos encontremos, podemos reconocer el papel del "factor atención". Preguntas: 
 
-¿Tengo una vida equilibrada? 

-¿Qué aspectos no estoy atendiendo adecuadamente? 

Somos aquello en lo que nos fijamos. Si centramos nuestra atención en lo positivo, nos convertimos en personas positivas. Si nuestra atención es capaz de ver la parte positiva de los contratiempos, podemos superarlos más fácilmente. 

Aquellas cosas en las que nos fijamos tienden a tener un papel cada vez más importante en nuestra vida. Dedicaremos nuestro tiempo, nuestro dinero y nuestra energía vital a los temas que sean objeto de nuestra atención. Una atención errática produce vidas erráticas. La importancia que otorgamos a las cosas depende de este factor. La atención es el origen de las actividades que realizamos, de nuestros roles y de nuestras relaciones. 

¿A qué vale la pena que dediquemos nuestra atención? 

Ponte en Marcha! Y no dejes que la publicidad, la televisión u otros factores externos sean los que determinen donde tiene que ir tú atención.

lunes, 20 de febrero de 2017

Etapas para impulsarnos hacia nuestras metas.


Las etapas que hay que cubrir para impulsarnos hacia nuestras metas son: 

1. Deseo: deseo ardiente por conseguir logros. Tiene que ser un deseo personal, no de otros. 

2. La creencia: tenemos que creer que nuestra meta es posible. Es mejor establecer metas pequeñas para ir aumentándolas progresivamente. 

3. Escribir la meta: escribirlas de forma clara y concreta. La mayoría de las personas de éxito han escrito sus metas. Algunos no escriben sus metas por miedo al fracaso, si no las escriben nadie podrá decirles que no las lograron. 

4. Causas de las metas: por qué deseamos una determinada meta. Cuantas más razones haya para conseguir una meta, mejor, más intensificará su deseo. 

5. Analizar la posición: analizar el punto de partida. Sentarse y reflexionar cuáles son nuestros puntos fuertes y débiles, cuál es nuestra situación aquí y ahora, de la manera más realista posible. Tenemos que actuar como si fuésemos auténticos estrategas. 

6. Establecer una fecha tope: lo mejor es tener una serie de metas consecuentes y repartidas en el tiempo, de forma que tengamos un programa que llevar a cabo. También de forma paralela se puede establecer un programa de premios que refuercen la consecución de las metas aumentando las probabilidades de éxito. 

7. Identificar los obstáculos: los obstáculos o dificultades sirven para poner a prueba nuestras capacidades, hay que verlos como un reto que tenemos que superar. Siempre hay dificultades y están ahí para enseñarnos, para hacernos más fuertes. Si no hay obstáculos no es una meta. Sin dificultades no sentiríamos la alegría de haber conseguido algo que ha costado esfuerzo. Es importante identificar las dificultades más importantes para prestarles mayor atención. 

8. Identificar el conocimiento que vamos a necesitar: hay que identificar cuál es el tipo de conocimientos que más vamos a necesitar para conseguir la meta. Es necesario absorber conocimientos leyendo, investigando, preguntando a otros, observando, etc. Es importante que al tiempo que se adquieren conocimientos se inicien acciones que acerquen a la meta. No olvidemos que la acción, la experimentación es una gran fuente de conocimiento. Los conocimientos sin acción no llevan a ninguna parte, estancan en un plano teórico. Es importante preguntar a los demás (expertos o noveles) sobre cómo conseguir las cosas, ser humilde a la hora de preguntar y saber escuchar prestando la máxima atención. 

9. Preguntarse: ¿a quién necesito para conseguir mis metas?. Siempre hay personas a las que necesitamos para lograr nuestras metas. Su ayuda y colaboración se consigue dando más de lo que se ofrece a cambio. Tenemos que dar más de lo que se nos pide. La persona que tiene esta mentalidad llega lejos porque está motivada a dar un verdadero servicio a los demás y no se atasca en las formalidades. Se antepone lo humano a lo burocrático y eso la gente lo valora. Todo lo que ofrecemos de más nos acabará volviendo de alguna manera. Además las grandes satisfacciones en la vida se derivarán de servir a los otros (motivación trascendente). Cuanto más trabaje uno para aumentar el valor de su aportación, más feliz será y mayores serán sus recompensas. 

10. Elaborar un plan: diseñar un plan de acción y revisarlo una y otra vez. Organizar las actividades que hay que realizar para cumplir las metas por orden de prioridades y temporalizarlas. 

11. Visualizar los resultados: crear una imagen mental clara de los resultados que se desean. La visualización es una poderosa técnica que sirve para realizar importantes cambios en la vida. Supone relajar el cuerpo, despejar las distracciones de la mente e imaginar escenas positivas. 

12. Reforzar el plan con determinación y persistencia: la perseverancia adquiere valor cuando uno está dispuesto a continuar a pesar de los obstáculos, las dificultades, las caídas, los fracasos, las pérdidas, etc. La perseverancia es la medida de fe en uno mismo y cada vez que uno persevera frente a la adversidad su fe en sí mismo aumenta, hasta que llega el momento en que nada puede pararle en el camino hacia su propio desarrollo como ser humano. 

Escribe tus metas y Ponte en Marcha!

martes, 15 de marzo de 2016

Competencias globalizadas a la hora de emprender.


Igualmente, el mercado es distinto y los recursos también deberán serlo para satisfacer al mercado cada día más exigente en calidad de servicio y costo del mismo.Hoy en día gracias a la globalización, contamos con mucha información en forma permanente. 

Esto nos lleva a implementar y crear nuevas maneras de emprender, de llevar adelante nuevos proyectos y de necesitar nuevas habilidades en la gestión de los recursos.

Los emprendedores deben adaptarse, anticiparse a los cambios, este factor de anticipación es el que ayuda a tomar las decisiones correctas.

Cuando le preguntaron a Wayne Gretzky, leyenda del hockey canadiense, el porqué de su extraordinaria habilidad como jugador, él respondió: “La mayoría de las personas patinan hacia donde esta el disco…Yo patino hacia donde el disco va a estar”. 

Las actitudes personales de los emprendedores cobran mayor peso en el desarrollo de su proyecto que en épocas anteriores, ya que no sólo importan las habilidades técnicas como antes. 

Un negocio no es una mera acumulación de tareas, hoy en día se tiene en cuenta otras competencias, como son las características del emprendedor que está relacionada con su forma de desarrollar su proyecto. 

Hoy en día a nivel mundial se necesita:

1. Capacidad para aprender. Las personas que poseen ésta habilidad se caracterizan porque: 
- Captan y asimilan con facilidad conceptos y nueva información. 
- Realizan capacitación permanente. 
- Tienen espíritu investigativo. 
- El conocimiento que poseen lo ponen al servicio de su trabajo. 

2. Iniciativa propia. Autonomía, independencia.

3. Compromiso con el trabajo.

4. Tolerancia a la presión. Tienen recursos para soportarla y manejarla.

5. Visión Global. Visión global del negocio y de su propia área.

6. Vocación de Servicio. Orientación al cliente y a resultados. Las personas que poseen este valor se caracterizan porque: 
- Poseen un trato cordial y amable. Son empáticos, se pueden poner en lugar del otro.
- Se interesan por el cliente como persona y se preocupan por entender sus necesidades y darles una solución.
- Exceden las expectativas de los clientes.

7. Creatividad e Innovación. Las personas que poseen esta habilidad se caracterizan porque: 
- Proponen y encuentran formas nuevas y eficaces de hacer las cosas. 
- Son prácticos y actúan, entran en actividad.
- Buscan nuevas alternativas de solución.

8. Rapidez en la búsqueda de soluciones. Detectar el problema y buscarle enseguida una solución muchas veces con más de una alternativa. 

9. Capacidad de Decisión. Pensar rápidamente y anticipar tendencias.

10. Sentido Común.

Pero sobre todo, Entusiasmo. Quieren lo que hacen y lo demuestran, tienen energía y pasión por lo que hacen. Ponte en Marcha!

martes, 8 de marzo de 2016

El miedo y la toma de decisiones a la hora de emprender.


La toma de decisiones es la elección racional entre alternativas caracterizándose este proceso por la indecisión ante el riesgo y el temor a lo desconocido. 

Todos a lo largo de nuestras vidas estamos tomando continuamente decisiones, incluso aunque no las tomemos ya que en este caso no deja de ser también una toma de decisión. 

En mi contacto con estudiantes he detectado que las nuevas generaciones, mejor preparadas y con mejores medios que las anteriores, adolecen sin embargo de falta de decisión, se resisten a hacer un juicio o alcanzar una conclusión, siendo el miedo el obstáculo más grande en la toma de decisiones. 
 
Las generaciones universitarias de hace tan solo diez años no se parecen en nada a las actuales en este sentido. Excepto alumnos con habilidades de liderazgo, que los hay y muy buenos, muchos de los universitarios de hoy tienen miedo a tomar decisiones. Lo tienen casi todo: una sólida formación, conocen idiomas, han salido al extranjero con los programas de estudios internacionales o por su cuenta, conocen y les gustan las nuevas tecnologías. Sin embargo son muchos los que acuden a los despachos con grandes dudas a la hora de tomar decisiones. Sienten miedo a la incertidumbre y al riesgo que conlleva. ¿Dónde radica el problema? ¿Cuál es el origen del mismo? Parece que se debe al proteccionismo excesivo en la propia familia, en los propios centros educativos y en el entorno social, que acomoda a las personas a que las decisiones las tomen otros por ellas. 

Independientemente de la edad, tanto para las nuevas generaciones como para cualquier otra persona, el mensaje frente al miedo para la toma de decisiones es que cuando se toma una decisión habiendo realizado un análisis detallado del problema no existe la equivocación como tal. La decisión ha sido correcta en el momento. Sin embargo el resultado de la decisión puede ser malo como consecuencia de la alteración, desviación o interpretación errónea de los parámetros del escenario que sirvió de modelo. 

En la vida profesional muchas personas ponen a prueba su capacidad para elegir entre el deber, el poder o el querer tomar determinadas decisiones. 

Hasta hace poco, cuando las organizaciones estaban estructuradas funcionalmente con modelos verticales y muchas jefaturas, la toma de decisiones estaba muy ligada a los cargos directivos. Actualmente en que la estructura empresarial tiende a la organización por procesos, cualquier persona de la organización tiene que tomar cada vez más decisiones, de ahí la necesidad de utilizar frente al miedo un proceso adecuado para decidir, cuyas fases se enumeran a continuación. 

1) Definir con claridad el problema. Es el punto fundamental ya que de este punto de partida depende todo el proceso para la toma de decisiones. Si la definición es errónea los pasos siguientes se apoyarán en una incorrección de partida. 

2) Identificar las limitaciones del proceso. En muchos procesos de toma de decisiones existen limitaciones tales como la falta de recursos materiales y humanos, disponibilidad de tiempo, cualificación de las personas del equipo del proceso, movilidad de las mismas, financiación del proyecto, etc. Así, por ejemplo, la decisión de comprar una máquina puede estar condicionada por la falta de dinero y hacerla inviable. Un trabajador puede tener la posibilidad de cambiar de empresa y ocupar un puesto mejor, pero puede estar condicionado por el hecho de que su mujer trabaje y no sea posible el traslado. 

3) Analizar y desarrollar todas las alternativas potenciales. En este apartado no debe desecharse en principio ninguna alternativa teniendo siempre en cuenta la historia de hechos análogos o relacionados con el mismo, opiniones de expertos en el tema, consultas a directores o personas de otras organizaciones y publicaciones existentes. 

4) Análisis de las alternativas. Se determinan los puntos fuertes y débiles de las mismas utilizando todas las técnicas que se conocen: datos estadísticos, análisis de riesgos, simulaciones, dinámica de sistemas, árboles de decisión y programas informáticos. 

5) Elección de la mejor alternativa. Se elige la solución que más puntos fuertes tenga frente a los débiles.

Posteriormente a la elección de la mejor alternativa es muy importante que todas las personas del equipo que se encargue de la implantación conozcan a fondo la decisión y como y cuando deben actuar. 

La evaluación de la toma de la decisión proporcionará la información en cuanto a resultados positivos o negativos pero recuerda que si los pasos enunciados anteriormente los realizaste con criterio y profesionalidad has tomado adecuadamente tú decisión. Ponte en Marcha!