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lunes, 1 de febrero de 2016

El dilema en el Coaching. Cuando tengas que elegir entre dos soluciones malas, elige la tercera.

Cuando a lo largo de nuestra vida personal y profesional nos encontramos ante una solución bifurcada, es decir, donde parece que sólo hay dos caminos, ¿estamos ante un dilema? 

Dilema: del latín “Dis” que significa dos y “Lemma” que significa premisa. Cuando tienes que elegir entre dos alternativas. 

Ciertamente parece entonces que la circunstancia que planteamos puede ser un dilema, pero yo añadiría más; cuando tienes que elegir entre dos alternativas, sí, pero que nos parecen igualmente malas. 

Si una de las dos alternativas es buena para nosotros o al menos, es mejor que la otra, no se produce un dilema, en ese caso sabemos exactamente cual tenemos que escoger. 
 
En infinidad de sesiones de coaching me encuentro con reflexiones de mi coachee donde me dice: “sólo tengo estas dos alternativas”. ¿Tú que harías? Ante una invitación como esta de participar con él dando mi opinión y en contra de la respuesta que habitualmente doy y que se desmarca con un: “yo no estoy contigo para opinar, vengo para ayudarte a encontrar tus propias soluciones”, en estas ocasiones sí opino y respondo “elige la tercera”. 

Es una respuesta que produce desconcierto y sistemáticamente una sonrisa. 

Siempre hay más de dos posibilidades de solucionar algo, y cuando digo siempre quiero decir siempre.

Probablemente a ti no se te ocurran. Estás tan cerca de los árboles que no puedes ver otras formas de escapar del bosque que las que tienes delante de tus narices. 

Toma distancia, aléjate, piensa que es un problema de otro, reencuádralo, es decir visualízalo en otro contexto o en otro entorno, ¡pide ayuda!. 

Hay un ejercicio que yo practico cuando trabajo con grupos: 

Emparejo a los participantes dos a dos y les digo que se fijen en la indumentaria de su par antes de pedirles que se den la vuelta y empiecen a cambiar cinco cosas de las que llevan puestas. Posteriormente, les emplazo a que se pongan de nuevo cara a cara y traten de identificar lo que ha cambiado de su compañero.

Esta primera parte del ejercicio es divertida, la gente sonríe al verse adoptando composturas cómicas. 

Ya no les gusta tanto cuando les pido que, además de las cinco cosas que ya han cambiado, cambien diez más. La sonrisa se torna en mueca, expresiones como: “es imposible” o exclamaciones como ¡uff! o ¡joder! son muy comunes. 
 
Su creencia interna les dice que no hay más cosas que cambiar pero como se sienten obligados ¿qué creéis que pasa?; Las encuentran y las cambian. 

Les vuelvo a pedir diez más y se produce un efecto curioso e inesperado; los participantes no ponen objeciones y automáticamente se disponen a realizar nuevos cambios. 

Cuando las circunstancias te obligan a buscar alternativas, al principio no las ves. Te parece imposible. Pero cuando has empezado a encontrar algunas, parece que las demás vienen solas. Has conseguido abrir las puertas de tu imaginación y las combinaciones resultantes son infinitas. 

No caigas en tu propia trampa. No aceptes que sólo hay dos posibles soluciones, Indaga, explora, “salte de ti”, cambia el punto de observador. 

Te sorprenderás viéndote elegir ente dos soluciones malas, una tercera. Ponte en Marcha!

jueves, 27 de agosto de 2015

El liderazgo del mando intermedio: Un nuevo paradigma el mando/coach.


El liderazgo del mando intermedio es un nuevo paradigma, en donde exige un nuevo conjunto de competencias entre las que se incluyen la dirección de las personas y la gestión de las tareas.

Podríamos definir la competencia del mando intermedio como “Asegurar que se realice el trabajo que debe ser realizado, por las personas apropiadas y midiendo y evaluando los resultados, contrastándolos con los objetivos previstos”. 

Dirigir personas va más allá de la supervisión de la asistencia, la puntualidad y la eficiencia. Incluye llevar a la gente a lograr los más altos niveles de productividad exigidos por el ambiente competitivo. Para alcanzar estos niveles, se requiere de compromiso, orientación a las metas, alineación en el propósito, motivación y percepción de igualdad y justicia. Esto implica involucrar, compartir, aprobar y guiar. Aquellos que son supervisados necesitan tener un sentido de dirección y los recursos requeridos para lograr sus tareas. Necesitan la autoridad para tomar decisiones a tiempo y aprovechar oportunidades. Igualmente necesitan la información para evaluar sus resultados. 

Hoy en día, la dirección de las personas y la gestión de las tareas están basadas en un modelo de beneficios mutuos y de cooperación. Hay un fuerte sentido de responsabilidad social por el bienestar de los empleados.

La dirección de las personas y la gestión de las tareas incluye: coordinación, toma de decisiones, liderazgo influencia, planificación y organización, así como el manejo de conflictos. 

La situación actual de nuestra economía y el desarrollo del mercado global, hacen imperiosa la actualización permanente y crecimiento de una fuerza laboral altamente calificada y motivada. Para el logro de esto, las empresas están descubriendo que las competencias de Supervisores y Mandos Intermedios deben cambiar.

Con el objeto de obtener un máximo desempeño de la fuerza de trabajo, más que “jefecillos” necesitamos “mandos/coaches”. 

Como Mando Intermedio o Supervisor, su rol es muy parecido al de un coach de cualquier equipo deportivo. Todos los miembros de su equipo tienen diferentes talentos y distintos niveles de habilidades. Por eso se es responsable de lograr resultados con esa mezcla especial de personas, es decir, mantenerlos, inspirados, motivados y trabajando juntos para el logro de los objetivos de su organización. 
Los mejores mandos/coaches son aquellos que saben como motivar a los demás para que tengan éxito en su desempeño laboral, como mantener el esfuerzo para el logro de los objetivos, como creer en si mismo y como sobreponerse a los fracasos.

Se un líder/coach y Ponte en Marcha!

viernes, 7 de agosto de 2015

La característica esencial de todos los triunfadores: La Congruencia.


Somos congruentes cuando pensamos, decimos y hacemos lo mismo. Cuando existe sintonía entre nuestro lenguaje verbal y no verbal. Muchas personas dicen una cosa, piensan otra y acaban haciendo otra distinta. La incongruencia lleva a estados emocionales negativos como la depresión, las malas relaciones y la apatía. La falta de congruencia malgasta tu energía. Sin embargo la congruencia es poder. Las personas congruentes inspiran confianza. Son personas en las que nos gusta confiar porque transmiten credibilidad, veracidad y compromiso. Son personas que gozan de estados emocionales plenos y positivos porque saben que están actuando de la manera correcta; de acuerdo a su conciencia. 

La incongruencia es lo que destruye los sueños de las personas. Cuando una persona no es congruente su poder personal desaparece. Son personas que saben que deberían estar haciendo las cosas de otra manera pero continúan haciendo las cosas del mismo modo.
 
Como ejemplo típico tenemos el de la persona que sabe que determinados alimentos que está tomando están minando su salud, pero se mantiene aferrado a ellos. O la persona que sabe que el tabaco le acerca cada día un poco más a su muerte y a pesar de ello continúa fumando. O la persona que te dice que te aprecia, pero con su tono, sus expresiones faciales y su mirada te está diciendo algo muy diferente. 

La incongruencia suele venir de la mano de la comodidad. Todos sabemos que deberíamos estar tomando determinadas acciones o produciendo determinados cambios; pero a pesar de pensarlo jamás nos ponemos en marcha para tomar las acciones necesarias porque nos resulta más cómodo quedarnos como estamos que dar los pasos necesarios y simplemente hacerlo. 

Comienza a actuar a partir de este mismo instante con congruencia absoluta. 

Actúa como sabes en tu interior que debes hacerlo para alcanzar los resultados que deseas de la vida. Haz que entren en sintonía tus pensamientos, tus actos y tus palabras. 

Uno se libera de muchas tensiones cuando comienza a ser congruente. En ese mismo instante dejas de librar una batalla en tu interior y esa energía que antes desperdiciabas en esa lucha, la puedes dedicar ahora a emprender un proyecto de éxito y un carácter de ganador. 

Ahora mismo es el mejor momento para comenzar a ser congruente de verdad. Es cuestión de una simple decisión por tu parte. Toma de una vez por todas esa decisión y haz de la congruencia parte de tu identidad. 

Se congruente y Ponte en Marcha!

jueves, 30 de julio de 2015

De gerentes a líderes.


¿Qué pueden hacer los gerentes para convertirse en líderes?

Primero pueden clarificar sus mentes sobre qué es el liderazgo. Así mucha gente intenta ser mejor gerente, suponiendo que esto significa que se está convirtiendo en mejores líderes.

En segundo lugar pueden ser honestos en establecer el resquicio entre sus habilidades y lo que necesitan hacer para proporcionar un liderazgo significativo.

En tercer lugar, pueden encontrar oportunidades casi cada día en alguna forma pequeña, de bajo riesgo, para progresar en alguna dimensión en la que no son aún líderes perfectos. Pueden dar algún pequeño paso, evaluar los resultados, y si funciona, continuar haciéndolo. Si no funcionó, averiguar qué hicieron mal y repetir el ciclo, parándose de vez en cuando, para re-evaluar si se están convirtiendo en líderes más fuertes y mejores. Cuando la gente hace eso durante un largo tiempo crecen como líderes.

La gerencia no es liderazgo. La gerencia es planificar y presupuestar –estableciendo pasos detallados y calendarios para conseguir los resultados que se precisan y luego asignando los recursos necesarios para hacer que esto ocurra. La gerencia es organizar y dotar de personal –establecer algunas estructuras para cumplir con los requisitos del plan, dotar de personal esa estructura con individuos, delegar responsabilidad y autoridad para llevar a acabo el plan, proporcionando políticas y procedimientos para ayudar a la gente y crear métodos o sistemas para controlar la ejecución. La gerencia es controlar y resolver problemas. La gerencia produce consistentemente resultados esperados por varios intereses (por ejemplo para los clientes, servir siempre en plazo; para los accionistas mantenerse en los presupuestos).

El liderazgo consiste en establecer dirección, desarrollar una visión de futuro, a menudo de futuro lejano, y estrategias para hacer los cambios que se necesiten para lograr esa visión. Liderazgo es alinear a la gente, comunicando la dirección con palabras y hechos a todos aquellos cuya cooperación pueda necesitarse, influir en la creación de equipos y coaliciones que entienden la visión y aceptan sus papeles en el logro de la estrategia. El liderazgo consiste en motivar, inspirar y dar energía a la gente, inspirándoles para superar las mayores barreras políticas, burocráticas y de recursos satisfaciendo necesidades básicas pero incumplidas. El liderazgo produce cambio, a menudo dramático y puede producir cambios extremadamente útiles (nuevos productos que desean los clientes, nuevos planteamientos a las relaciones laborales que ayudan a la empresa a ser más competitiva).

Las organizaciones necesitan tanto liderazgo como gerencia. El liderazgo fuerte y la gerencia fuerte satisfacen soberbiamente los compromisos de hoy con los clientes y accionistas mientras que también se adaptan al cambio, que hará en una forma a la empresa más fuerte en el futuro. El liderazgo fuerte y la gerencia débil es innovador y vigoroso, pero en el filo del caos debilitador. El liderazgo débil y la gerencia fuerte usualmente es sólido y productor de dinero, si tiene una alta cuota de mercado, pero también muy burocrático, controlador e incapaz de adaptarse. El liderazgo débil y la gerencia débil crean una confusión que pronto termina con la empresa.

Las organizaciones eficaces utilizan la pasión positiva, la energía y la inspiración para superar los obstáculos. Los buenos líderes utilizan visiones aglutinadoras, articuladas con pasión, en lugar de la analítica indiferente, visiones que aprovechan los valores centrales dentro del grupo, y el amor antes que el odio.

Lidera tú proyecto y Ponte en Marcha!