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viernes, 21 de julio de 2017

Gestión del talento y Pensamiento Estratégico de Personas.


Al directivo se le suele pedir Pensamiento Estratégico y nadie en su sano juicio osaría refutar esta afirmación. A tenor de lo expuesto podríamos equiparar la gestión del talento al pensamiento estratégico de personas?

Me explico. Si a la gestión del talento la dotamos de un corte analítico y proyectivo (estratégico), que solicita del directivo pensar en su equipo en el medio y largo plazo, analizar con que colaboradores cuenta, en qué medida los conocimientos y las competencias de su equipo están alineadas con la exigencia del Plan Estratégico de su organización y qué necesitan para adecuar sus capacidades a las demandas del mismo, sería imprescindible analizar cada año el estado de su equipo. 

Así debería examinar, quién ha contribuido mejor a la consecución de resultados, quién se ha encontrado con más dificultades, qué necesita cada colaborador para consolidarse en el puesto, qué nuevos retos habrá que proponer a los destacados para que no se aburran ni se desmotiven, quién va abandonar la organización o necesita un relevo a corto plazo, … 

Ahora que está a punto de comenzar una nueva temporada de fútbol, en plena pretemporada y con la vorágine de altas y bajas para la configuración de las nuevas plantillas, cuando la planificación de las mismas lleva a una revisión para identificar las necesidades línea por línea, de cara luchar por los objetivos de la nueva temporada, los equipos compiten por reforzar sus plantillas conscientes de las dificultades y nuevos retos. 

Una vez detectadas las necesidades que el equipo tiene, bien porque han cambiado los objetivos, ascenso o descenso del equipo, porque un futbolista se ha retirado, porque ha vencido el contrato y no renueva, fichando por otro equipo, o simplemente porque los que están en un determinado puesto no han cumplido con las expectativas, en función del presupuesto y de la cultura del club, las tratan de cubrir o bien a base de talonario fichando las figuras consolidadas o las nuevas promesas, tanto nacionales como internacionales, o bien recurriendo a la cantera. 

Siendo así, podríamos utilizando el símil deportivo, y aún a sabiendas que el mercado del fútbol funciona de manera completamente distinta al mercado laboral, tanto en normativa como en usos y costumbres, a que el directivo use el Pensamiento Estratégico de Personas (empezando por el puesto de “entrenador”) en la gestión del talento? 

Y es que al igual que en el fútbol todos queremos ser y tener a Messis y a Cristianos, lo que realmente necesitamos es tener pensamiento estratégico no sólo organizativo sino también de personas. 

Piensa estratégicamente, y Ponte en Marcha!

jueves, 25 de febrero de 2016

Factores que dificultan la comunicación, el entendimiento y el trabajo en equipo.


Hay varios factores que hacen que un mismo mensaje sea interpretado de manera completamente diferente por personas distintas. 

Señalaremos solamente tres, por ser los más comunes y repetidos.

- La falta de información sobre aspectos relevantes. El hecho de que puedan existir varias imprecisiones aumenta las presunciones y proyecciones personales. Cuando no se nos ofrece información suficiente que nos aporte pistas para una interpretación ajustada, los significados que elaboramos son mucho más arbitrarios.   

- Los significados propios de cada cultura. Si el loco es un enfermo y por lo tanto no controla sus actos, si el marido no se ocupa de su mujer, si la amistad, ... 

- Lo que presuponemos en función de nuestros conocimientos, sentimientos y experiencia vital. Proyectamos nuestras propias historias de amor y desamor, nuestras penas y alegrías, satisfacciones e insatisfacciones, sobre las historias que nos cuentas y éstas condicionan sin duda la interpretación que les damos. 

Nos hacemos auténticas películas y llegamos a crearnos conflictos a partir de una realidad que solamente existe en nuestra mente, y que el/os otro/s difícilmente va/n a tener opción de desmontar, pues normalmente cuando ocurre esto es porque el/os otro/s cuenta/n poco para nosotros. Estamos tan centrados en nosotros mismos que escuchamos selectivamente. Entendemos sólo lo que nos interesa y somos incapaces de ampliar nuestra perspectiva incorporando la perspectiva del otro, asumiendo que su realidad y su punto de vista pueden ser distintos al nuestro y, sin embargo, tan válidos y legítimos como el nuestro. 

Todas las historias de nuestra vida y de nuestros equipos, tienen numerosas interpretaciones y la mayoría de ellas pueden tener diversos finales, y el que escogemos tiene que ver con el equipaje y los lastres con que viajamos. Desde la experiencia y la competencia emocional, la libertad de elección es mucho mayor y la capacidad de validar otras interpretaciones y finales distintos también. 

Por eso los pilares del trabajo en equipo son la confianza, la comunicación efectiva, y el respeto mutuo, que nos permitirán trabajar en equipo a través de la colaboración y la participación efectiva.

Ponte en Marcha!

sábado, 2 de enero de 2016

Trabajo en equipo, ¿Moda ó Modo?

"Trabajo en Equipo” no significa solamente “trabajar juntos”. Trabajo en Equipo es toda una filosofía organizacional, es una forma de pensar diferente, es un camino ganador que las empresas han descubierto en los últimos años para hacer realmente que el trabajador SE COMPROMETA de veras con los objetivos de la empresa.

¨ La adopción de la verdadera filosofía de trabajo en equipo en una organización, y de sus técnicas (que en administración son muy claras y específicas) puede atraer a la empresa éxitos en rendimiento personal y colectivo, que impulsen la productividad hasta en un 40 por ciento sólo en el primer año, según los estudios.

¨ Usted puede tener bajo su cargo 10 personas, y trabajar con un grupo, o trabajar con un equipo. La diferencia es la SINERGIA. Si usted tiene 10 personas haciendo el trabajo de 10 personas y dando resultados como de 10 personas, usted tiene un grupo. Si usted tiene 10 personas dando el resultado de 12, 14 ó más personas, usted tiene un equipo. 

¨ Sinergia significa que “el todo es mayor que la suma de las partes”. Es decir, que 1 + 1 es igual a 3. 

Para llegar a un equipo, tienen que darse cuatro requisitos indispensables. Esos requisitos se expresan en la siguiente definición ampliamente aceptada por los expertos de lo que es un equipo : “Es un grupo de personas altamente comunicativas // con diferentes trasfondos, habilidades y aptitudes // con un propósito en común // que están trabajando juntas para lograr objetivos claramente identificados. 

¨ Primer requisito : Comunicación. 
Peter Drucker, el padre de la administración moderna, dice que “para que una empresa sea considerada orientada hacia la comunicación, no necesita contar –necesariamente—con la última tecnología de la comunicación : sólo requiere que todo gerente se pregunte, quién necesita qué información, dónde y cuándo”. 

Es decir, que todo el mundo esté bien informado, que los jefes no se “guarden información en el bolsillo trasero”. Además, que el empleado tenga la confianza suficiente y la seguridad en el sistema como para que diga qué no le gusta, y que los jefes estén dispuestos a escuchar a su personal y –al menos de vez en cuando—poner en práctica las ideas de ellos. 

¨ Segundo requisito : Con diferentes actitudes, habilidades y aptitudes. 
No todas las personas son iguales. Un principio básico de la filosofía del trabajo en equipo es que cada persona del equipo aporta al éxito y al rendimiento del equipo de acuerdo con su propia y particular habilidad. 

En el tiempo de las cavernas, los hombres trabajaban en equipo, según los antropólogos. Si usted tenía buenos ojos usted era el vigía que esperaba atisbar a la presa. Si el otro tenía buena puntería él era el que lanzaba la lanza. Si otro tenía buenas piernas, él era el que perseguía al animal herido ; otro lo cargaba ; otro lo destazaba. En fin, cada uno aportada de acuerdo con su propia habilidad. Y todos, por igual, compartían los resultados : comerse al jabalí cazado. 

En un equipo así es justamente cómo las cosas funcionan. El líder conoce la habilidad diferencial de cada uno, e impulsa esa habilidad. Justamente esa diversidad (no homogeneidad) es lo que hace grande y fuerte al equipo. 

Por eso es que esa técnica de “El Empleado del Mes” es una tontería, que es totalmente contraria a la filosofía del trabajo en equipo, porque premia una sola variable, y no premia a cada empleado por su propio y valioso aporte al éxito del equipo. 

¨ Tercero : Con un propósito en común. 
Esto tiene que ver con el código de la organización. Toda organización tiene un código, compuesto por la misión, la visión, los valores y las expectativas organizacionales. Todos en el equipo deben conocer y vivir ese código. 

Es más, el objetivo de todo buen líder debe ser el lograr un equipo “holográfico”, en el cual cada miembro del equipo refleje a la organización, es decir, que tengan dentro de sí el código completo de la organización.

Esto se logra por procesos de aculturización que comienzan desde la propia inducción del empleado nuevo, hasta programas de capacitación y reforzamiento continuo del código, por parte de la jefatura inmediata y de la administración. 

Como complemento de este concepto, la misión de las organizaciones muchas veces es larga, ambigua y nebulosa, y el empleado común ni se la sabe, y si se la sabe ni la entiende. Por eso es muy conveniente que cada equipo tenga su propia misión particular muy clara. Que entienda cómo aporta exactamente en éxito de toda la organización. 

La misión de un ejército puede ser ganar la guerra. Pero la misión de una unidad de 20 hombres de ese ejército, puede ser “volar aquel puente” o “recuperar esa colina”. Eso es lo que llamamos “propósito común”.

¨ Cuarto : Con objetivos claramente identificados.
Esto es crucial. Los objetivos de cada equipo deben ser exactos, específicos, medibles, cuantificables, retadores. El equipo debe saber con exactitud cuánto es lo que debe alcanzarse. Tiene que tener recursos de medición constante.

El líder debe estarle recordando al equipo periódicamente cómo van, cuánto han logrado, cuánto les falta. Si los objetivos son ambiguos y el líder no lleva el “marcador”, lamentablemente la labor del equipo se vendrá a menos, exactamente en donde cuenta : en el producir y el ganar.

Pero, ... ¨ El trabajo en equipo no es fácil de implantar en las organizaciones.

En el mundo occidental se nos ha enseñado a competir unos contra otros. Incluso los sistemas de incentivos se basan en la competencia dentro del mismo equipo, cuando en realidad lo que ocupamos es que todos “trabajemos juntos”. 

Desde la escuela el niño está compitiendo contra el compañerito por la nota del examen. ¿Cuánto sacaste tú? Las investigaciones han demostrado más allá de cualquier duda que para lograr mayor productividad no sólo no hace falta la competencia, sino que más bien hace falta la ausencia de competencia. 

Hay que enseñar a la gente a confiar unos en otros y en disfrutar del éxito colectivo del equipo, no de la luz propia y brillante de “mi estrella”. Hay que reforzar (premiar) a la gente que comienza a adoptar hábitos tendentes a la filosofía del trabajo en equipo. Y hay que montar una seria capacitación situacional en lo que trabajo en equipo se refiere. 

¨ Para tener éxito en el trabajo en equipo, hay que empezar desde el principio : es decir, capacitando a los reclutadores para que recluten y seleccionen recurso humano que tienda hacia el pensamiento colectivo, gregario. Los “llaneros solitarios” no ayudan a la filosofía. 

¨ El primer esfuerzo en el replanteamiento conceptual de esta filosofía de trabajo debe necesariamente iniciar desde las cabezas. 

Los jefes superiores e intermedios deben convertirse en impulsadores convencidos, visibles y comprometidos con la nueva filosofía. De no ser así, en la llanura la filosofía no permeará, no será creíble, sino que será considerada por el personal sólo como “una moda pasajera más”.

Para que nos sea una moda y sí un modo Ponte en Marcha!

miércoles, 23 de diciembre de 2015

El Comité de Dirección como equipo de trabajo.

El hecho de que esté constituido un comité de dirección, no implica necesariamente que éste sepa trabajar como un equipo de trabajo. Hay que entender y potenciar la capacidad directiva junto con la capacidad de Liderar Equipos de Trabajo.

La experiencia con comités de dirección, nos corrobora la importancia de desarrollar y potenciar la capacidad gerencial y los hábitos directivos, entre los que se encuentra el del Trabajo en equipo, en el que una de las cosas más importantes es limar las diferencias interpersonales y olvidarse de los objetivos personales para perseguir un objetivo común.

¿Un Comité de Dirección es siempre un Equipo de Trabajo? 

Empezaré con la descripción de un ejemplo de un Comité de Dirección concreto:

 D. G.: En principio es un buen gerente, toma decisiones y se implica, pero está muy influido por el Director de Operaciones, y escucha poco a los demás. 

D. de Operaciones: Hombre audaz e inteligente. Intimo amigo del D. G. En realidad es quien lleva las riendas de la compañía. 

D. RR. HH: Es un estudioso, pero quizá poco práctico. Cree que la amistad entre el D. G. y el D. O. es un problema, y que los demás no pueden “meter baza”. Esto le irrita bastante porque se ve limitado a la hora de decidir. 

D. Comercial: Va por su cuenta. Enemigo prácticamente declarado del D. de Operaciones, pero no se saben los motivos reales de este enfrentamiento. 

D. Informática: Se lleva muy bien con el D. Comercial. Es políticamente correcto, pero deja caer con bastante frecuencia su acuerdo con el D. C. en sus desacuerdos con el D. O. 

D. Financiero: Joven y una buena persona. Suelen dejarle bastante al margen, por lo que va por su cuenta y hace lo que puede. 

¿Es esto un Comité de Dirección? Sí. ¿Es un Equipo de Trabajo? No. 

Un Equipo de Trabajo es un conjunto de personas con una historia, un pasado, experiencia y conocimientos diferentes, que interactúan entre sí porque tienen los hábitos adecuados, integrando lo que cada uno puede aportar para el logro de un objetivo común. 

El objetivo. Los principales objetivos del Equipo Directivo como equipo, son los de la empresa: crear riqueza, y prestar un servicio a la sociedad, partiendo de lo que ES la empresa para dirigirla hacia a lo que DEBE SER.

 Hoy en día, la complicación del entramado empresarial de muchas compañías, así como el mercado cambiante y exigente, hacen que estos objetivos no puedan ser alcanzados por una sola persona. Se requiere de un equipo que reúna todas las cualidades necesarias para ello.

La Responsabilidad. El Equipo Directivo consigue resultados cuando logra un mayor compromiso, integración y sinergia, para potenciar el intangible, que es lo que marca la diferencia. 

Este compromiso necesita un objetivo común de equipo en el que crean todos. Dicho objetivo es lo que da sentido al equipo. Este fin compartido, a su vez tiene que convertirse en objetivos claros y concretos a nivel de cada uno de sus miembros. Por eso, un Equipo Directivo no es democrático, ni siquiera cuando se ha llegado a una decisión por votación. Todos y cada uno de los miembros deben asumir al 100% la responsabilidad del resultado final del objetivo común.

En un Comité de Dirección, el D. G., como líder del equipo, no sólo tiene que ser capaz de tomar decisiones, sino que también tiene que saber coordinarlo, potenciando al máximo las capacidades de cada uno. Esto quiere decir que tendrá que apoyarse en cada momento en la persona más competente para tomar la decisión.

La integración de conocimientos, el intercambio de criterios, los hábitos adecuados, la comunicación y la responsabilidad enriquecen la dirección general, ya que reducen la probabilidad de improvisación y de un rápido consenso (culpable de muchas malas decisiones en la historia de grandes y conocidas empresas). No vale ni mi propia visión, ni la del otro, sino la visión común construida entre todos y perfeccionada. Es cuestión de hábitos. 

Por todo esto, un Equipo Directivo funciona cuando desarrolla a los miembros del equipo como personas y a la empresa, crea una cultura de confianza y logra resultados. 

"Lo mejor que puede hacer un Comité de Dirección para impactar positivamente sobre toda la empresa, no es buscar ese impacto, sino trabajar en equipo." Ponte en Marcha!