viernes, 16 de junio de 2017

Ponte en Marcha. Desmontando excusas que impiden el emprendimiento. Tengo que prepararme primero.


Tengo que prepararme primero. Tercera excusa que los EMPRENDEDORES argumentan para Poner en Marcha su Proyecto. 

Otro viejo truco utilizado por los expertos en "cómo estar estancados" es el hábito de la preparación, en otras palabras, el quehacer de actividades previas a las acciones que se van a hacer después para que esas salgan bien. Y eso está muy bien. Las cosas pasan de claro a oscuro cuando usted comienza a postergar las acciones que debe hacer porque cada vez que llega el momento de empezar, siempre surge algo nuevo que hay que "ajustar" para prever resultados excelentes. 

Un exceso de planificación puede ser una excusa para posponer definitivamente la acción que se debe emprender. La planificación si bien es muy importante, tan bien es cierto que esta apenas es uno de los primeros pasos para conseguir los resultados que esperamos, pero en nada le podrá servir la planeación que usted haga ya que jamás nunca la planeación podrá reemplazar la acción. 

Las ideas por sí solas no sirven. Por muy organizadas que las tengas en un conjunto de pasos si no te mueves mediante hechos reales, nada que hacer, estarás paralizado. 

En este sentido, los pasos que debes seguir para que materialices tus proyectos son: 

Comienza con una idea. Luego haz la planificación y posteriormente LÁNZATE A LA ACCIÓN 

A pesar de esto son muchos emprendedore los que se quedan soñando (Una Idea) y otro tanto, los más organizados se quedan postergando el movimiento de la acción en una planificación eterna que nunca les va a permitir lograr eso que tanto desean

Si tienes este mal hábito de postergar la acción para después bajo argumentos de que hay que planificar y preparar, justificando así tú parálisis, es necesario que reconozcas de plano que esa actitud es una forma de evadirte de la realidad y calmar una conciencia que seguramente fustigaría tu pobre forma de obrar. En otras palabras, puedes mentirle a los demás situación que es cuestionable, pero esa situación adquiere niveles de bajo fondo cuando esas mentiras terminas creyéndotelas tú mismo. 

Hazte las cosas fáciles. ¿Qué deseas para dentro de diez años?, ¿Dónde te ves dentro de cinco, tres y un año? Qué quieres para dentro de 6 meses, un mes, para mañana, y ¿para hoy qué pasos debes dar para materializar ese objetivo que anhelas? Pero que te quede claro, si no te pones en movimiento, todos sus planes quedarán en letra muerta sobre un papel “mojado” que bien pudo haber gastado en otras cosas. 

"El que mucho piensa, poco hace". Ponte límites al pensamiento. No te pido que dejes de pensar, analizar y meditar sobre tus futuras acciones estratégicas, lo que te pido es que no vayas a dejar de actuar por andar pensando. 

Fíjate que por más que te prepares, recuerda que esas cosas que dispones con tanta diligencia son susceptibles de prepararse mejor. Todo se puede mejorar y esa es una actitud que te será favorable pues te permitirá ir haciendo las cosas de una manera sobresaliente a medida que avanzas, pero si lo que deseas es tener las cosas perfectas antes de comenzar, nunca pasarás de la línea de partida. 

No juegues contigo mismo. Conozco personas que se la pasan estudiando toda la vida para que cuando estén "bien preparados" ahí sí decidirse a hacer las cosas que desean hacer. El problema es que a medida en que avanzas en nivel de conocimientos notarás con sorpresa que hay muchísimo más que aprender, que el conocimiento es como el mar infinito y nunca podrás beberlo todo tú solo. Esperar saberlo todo como requisito previo para hacer las cosas es un sofisma de distracción que te inhabilitará y te estancará.
  Prepárate, eso es necesario para poder moverte. Pero no necesitas ser un experto en las dinámicas de los motores de coches para poder conducirlos. Como dijo Aristóteles, "Lo que tenemos que aprender a hacer lo aprendemos haciéndolo". 

Sigue estos sencillos pasos: 

- Define qué es lo que quieres lograr (Negocio, empresa, …) 

- Averigua, indaga sobre temas que te ayuden para respaldar tus nuevas acciones como soporte para el logro de esos objetivos 

- Asesórate de gente que conozca del tema. Una persona con experiencia y/o que haya destacado 
 
- Haz un plan. Divídelo tantas veces como sea necesario, de tal manera que la distancia entre paso y paso no sea distante y te permita darlos con facilidad 

- LÁNZATE. Si no te mueves, de nada le servirá lo que aprendiste. 

Se sincero contigo mismo. En la soledad pregúntate si realmente estás dispuesto a hacer las cosas necesarias para el logro de tus objetivos. No te engañes, se sincero. Si realmente tu disponibilidad es poca, mejor duerme, descansa y observa como otros como verdaderos héroes sí se mueven y logran lo que quieren. 

Como sea, a ellos no les incomodará un público que observa sorprendido como ellos sí pudieron mientras tú te preguntas qué pasó para no lograr lo que soñabas y querías.

Prepárate, pero Ponte en Marcha!

miércoles, 14 de junio de 2017

Ponte en Marcha. Desmontando excusas que impiden el emprendimiento. No tengo talento.


No tengo talento. Segunda excusa que los EMPRENDEDORES argumentan para Poner en Marcha su Proyecto. 
Es cierto. Es muy probable que no tengamos la prodigiosa voz de LUCIANO PAVAROTTI, ni que tengamos las características físicas para correr como USAIN BOLT, que de pronto no manejemos los negocios como BILL GATES, ni movamos las caderas como SHAKIRA, y pueda que tampoco juguemos el fútbol como MESSI, pero una cosa sí es cierta, todos, absolutamente todos venimos al mundo con una serie de dones que nos fueron dados para nuestro provecho y para mejorar la vida de las personas que nos rodean. 

A pesar de ello, en el idealismo que podemos vivir, y en una sociedad que vende todo "instantáneo" desconocemos que los talentos como los músculos nos fueron dados en "BÁSICO", es decir, en apenas la línea de partida. Los músculos nunca se desarrollarán si no los ejercitamos al igual que los talentos que podamos tener. Pero como es usual y con el ánimo de justificar nuestra parálisis nos vemos con ánimos comparativos frente a modelos que han alcanzado niveles altamente competitivos y con desarrollos admirables en las áreas que ellos se destacaron. 

Hay personas que por ejemplo como no han logrado un nivel de desarrollo en un par de días como el de ALBERT EINSTEIN, o LEONARDO DA VINCI, se enojan, se molestan, se decepcionan y allí dejan de lado propósitos significativos que les iban a mejorar sustancialmente su vida. Cuando alcanzan a estudiar algunas palabras en inglés y en su momento se ven enfrentados a una situación donde alguien maneja muy bien ese idioma, por ejemplo en un programa de TV y como no comprenden, entonces renuncian. No se aprende un nuevo idioma con un par de minutos de estudio cada quince días. 

Es importante que comprendas que STEPHEN HAWKIN conocido como el "ALBERT EINSTEIN" del siglo XXI no se levantó una mañana siendo un gran científico. El es un hombre que tuvo con mucho esfuerzo que potenciar día con día, y como aun lo sigue haciendo hoy sus habilidades como científico e investigador. De igual manera se puede decir del Dr. MANUEL ELKIN PATARROYO, científico reconocido por la comunidad científica internacional por los grande aportes hechos a la humanidad. Él tampoco amaneció siendo un gran científico, ha trabajado permanentemente para ser quien es. Y aún lo hace. Ejemplos de estos hay y miles. Lo irónico es que hay millones de personas que también podrían llegar a niveles destacados en su propio medio si utilizaran las mismas herramientas utilizadas por PATARROYO, HAWKIN, EINSTEIN, SHAKIRA, entre tantos otros como son la claridad de propósito y mucha disciplina y perseverancia. DAVID SEABURY lo dijo muy claro, "el Héroe no es impulsivo, Se Prepara"

Vence tus miedos, fuera excusas y

Ponte en Marcha!

lunes, 12 de junio de 2017

Ponte en Marcha. Desmontando excusas que impiden el emprendimiento. No tengo dinero.


No tengo dinero. Primera Excusa que los EMPRENDEDORES argumentan para Poner en Marcha su Proyecto. 

Esta es una de las excusas más comunes que los emprendedores utilizan para inmovilizarse y frustrar un futuro lleno de posibilidades y de desarrollo. Las excusas adquieren diferentes matices y toman cualquier forma con el único propósito de cumplir con tu objetivo. SÍ se pueden lograr las cosas. 

Como emprendedor cuando de tus bolsillos lo único que sale son tus manos después de haberlas metido allí para notar lo de siempre: que están "VACÍOS". 

Lo más fácil que un emprendedor puede hacer es abandonar, esa es la salida del cobarde. Pero tú que tienes proyectos y que deseas llevarlos a la realidad debes saber que hay que ponerle la cara al viento y levantar vuelo. En tú actitud está SER PARTE DE LA SOLUCIÓN.

Así que ten en cuenta lo siguiente: 

Las ideas no tienen costo, pensar es gratis y no duele. Toda empresa aunque no lo creas tuvo un inicio y ese comienzo tuvo su base en una simple idea, en un simple pensamiento que vagaba y vagaba por la mente de alguien, imágenes que iban y venían en una mente que no dejaba en paz al individuo que las consintió y que no las desechó. 

Ten en cuenta que las ideas cuanto más sencillas mejor. En primera instancia porque son más fáciles de realizar, lo que te dará la opción de moverte sintiéndote más cómodo y no te sentirás abrumado por la grandeza de un compromiso que en un momento determinado no podrás realizar. 

No te compliques. No creas que por más compleja la idea es más seria o tiene mayores posibilidades de tener éxito. No te engañes. Más bien si en este momento no cuentas con los recursos suficientes para iniciar un nuevo proyecto de gran envergadura, mal haces al embarcarte en una propuesta empresarial inicial por la que no puedas responder porque necesitas de una alta inversión para poder comenzar. No es más una organización de millones, que otra que apenas comienza con unos apuntes. 

Tener unos músculos desarrollados necesita de mucho trabajo. Para ello es tan sencillo como comenzar un programa de ejercicios preguntándole a un experto en el tema qué debes hacer. 

Dee Hock dijo, "El problema no radica en tener pensamientos nuevos e innovadores, sino en deshacerse de los viejos" Existe un pensamiento muy arraigado respecto a la "doctoritis" que sufren muchos y dados estos condicionamientos limitan sus conductas restringiendo sus posibilidades de desarrollo empresarial. 

Piensa que "no hay empresas pequeñas, sino empresas grandes empezando a crecer" 

No te endeudes. Por ese tipo de pensamientos esquemáticos que induce a conductas erróneas en el mundo de los negocios hay muchos individuos que inician un negocio, endeudándose. Si tú idea es generar ingresos porque deseas gozar de unos recursos, mantén al mínimo tus gastos. No asumas compromisos económicos que no son necesarios por el momento. Me sorprende la cantidad de gente que fracasa con ideas de negocios potencialmente interesantes, que terminan con deudas que antes no tenían, con dolores de cabeza innecesarios, diciendo que ese negocio no era bueno por decisiones erróneas y por el afán de tomar atajos en un mundo donde a gritos se nos dice que los atajos no traen nada bueno. Respeta los procesos, primero fue lunes que martes. 

La gente asume responsabilidades de oficina, dotación de la misma, contratación de personal y tantas cosas más en un negocio que aun no ha comenzado a producir y sin respaldo financiero. Si bien hay cosas en las que hay que invertir, solamente asuma cosas que sean estrictamente necesarias. El mismo negocio en la medida que vaya creciendo irá dando para las cosas que el mismo negocio irá pidiendo. 

Un vehículo nunca arrancará en quinta. A medida que avance el coche necesitará que vaya dándole nuevos cambios. Todo en su momento. 

Valora la Experiencia tanto la tuya como la ajena. Para aquellos que dicen que no tienen experiencia les comento que hay actividades en las cuales todos nos desenvolvemos fácilmente. Para algunos serán las manualidades, para otros el dibujo y para unos más las ventas. Aprovecha eso. Procura realizar actividades empresariales que tengan que ver con esos temas que te apasionan y si tú actividad empresarial es nueva para ti, hazla desde las realidades que a te gustan mucho. 

Por otro lado, antes de iniciarte en un negocio o actividad que sea nuevo para ti, consulta sin pensarlo a personas experimentadas que ya han tenido éxito en emprendimientos similares al tuyo. Si le preguntas a gente colaboradora, entusiasta, proactiva su ayuda resultará sin duda de mucho provecho. 

Paga el Precio. Toma a bien esta reflexión. Es necesario comprender que "nada grande en la vida viene fácil", es decir, sentado mirando para el techo no vas a lograr nada. Es fundamental que filtremos en nuestro entender que debemos armarnos de una dosis de paciencia, tenacidad y mucha disciplina. Como también claridad de objetivos y organización. La permisividad y la comodidad los únicos resultados que traen es el estancamiento y la frustración. La grandeza interior y el desarrollo exterior no son gratis. Pregúnteles a los que están acostumbrados a andar por las cimas. Sus vidas están llenas de ascensos "constantes". 

Todos los negocios en su inicio no necesitan de inversión. TODOS. Y para que quede claro, insisto, en sus primeros pasos NO NECESITAN INVERSION. Sólo necesitas una idea y eso no tiene ningún costo, un proceso de reflexión que de cómo resultado un planificación que fraccione tanto su objetivo a largo plazo que su primer paso sea muy sencillo de dar, y eso tampoco requiere de dinero sólo pensar una hoja y un lápiz, estar dispuesto a lanzarse a la acción y ser perseverante. Y esto tampoco necesita de dinero. Creo que lo más difícil es bajarse de la nube, dejar de ser tan complejos y apelar a la simplicidad, a ser menos esquemáticos y asumir un nuevo esquema de pensamientos. Eso sí que vale pero no dinero sino mucha fuerza de carácter.

Fuera excusas. Ponte en Marcha!

viernes, 2 de junio de 2017

Escuchar o No escuchar, esa es la cuestión


En los últimos años, he observado al participar en congresos, seminarios y simposios relacionados con el Management y la Gestión Empresarial, que se centran en promover corrientes de cambio orientados a mejorar las relaciones interpersonales.

Lamentablemente, seguimos encontrando empresas que practican los malos tratos, las altas exigencias, la explotación, el menosprecio por el ser humano y una comunicación inadecuada de forma persiste, aún reconociendo que estas prácticas inapropiadas afectan significativamente el desempeño y los resultados de la empresa. 

Parece que en este tiempo que nos toca vivir, el buen trato, las efectivas formas de hacer pedidos, el evitar el enjuiciar a otros, utilizar de forma correcta el lenguaje, etc. ha quedado fuera de moda. Hoy nos preocupamos más por tener el último modelo de móvil que por mejorar una mala relación con nuestro Jefe, compañero, cliente o esposa. 

Y no es por falta de preparación o de estudios. A medida que transcurre el tiempo vemos que cada vez nos alejamos más de la idea de mejorar nuestras relaciones. 

¿Podemos hacer algo al respecto?, ¿estamos a tiempo? 

Para muchos de nosotros estas preguntas tienen una respuesta afirmativa y depende del compromiso que destinemos en cambiar esta “realidad”. 
 
En muchas de las entrevistas que mantengo con directores y/o empresarios, ante la pregunta ¿se considera usted un buen oyente?, la mayoría responde que sí, que saben escuchar al otro. 

El problema es que ante esta pregunta confunden el “saber escuchar” con la “educación”, ya que desde muy chicos nos enseñan que cuando una persona habla, el otro por educación debe esperar su turno para responder o para continuar hablando. 

Pero, ¿qué entendemos por escucha? El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española nos dice: “Prestar atención a lo que se oye”. Por tanto, es oír más interpretar

Los seres humanos tenemos la capacidad de percibir, atender y asignarle significado a un estimulo, sea este auditivo o visual. 

Si pensamos que durante nuestra vida, durante muchos años fuimos entrenados en el arte de escribir y otros tantos en el arte de hablar, sea uno o varios idiomas, pareciera que también estamos preparados para escuchar, aunque en la práctica, muchos están solo dispuestos a escuchar aquello que responde a sus intereses o bien a lo que está de acuerdo a lo que piensan. 

Pensemos en la siguiente situación. Estamos en una reunión con nuestro jefe/empleado/compañero de trabajo en la que estamos decidiendo las futuras acciones a implantar en la empresa, sin importar cual sea nuestro rol dentro de la misma. 

Ahora bien, ¿estamos atentos y alertas a lo que se está diciendo o mientras hacemos que escuchamos nuestra mente se encuentra pensando la respuesta que diremos o cuáles serán nuestras próximas palabras? 

Estamos constantemente manteniendo conversaciones internas con nosotros mismos, asignando nuestra propia interpretación a aquello que se nos intenta comunicar y eso nos mantiene alejado de la escucha. 

Bueno, muchos pensaran que esto es habitual y no tiene nada de malo y que no afecta significativamente el mensaje a transmitir. 

Estamos tan acostumbrados a hacerlo que le restamos importancia y no podemos reconocer el impacto nocivo que tiene en las relaciones. 

¿Aún no concuerda conmigo? Pruebe lo siguiente, haga este sencillo experimento: 

Colóquense frente a un amigo y pídale que le relate algún hecho reciente, cualesquiera que sea, pero que mantengan ese relato por lo menos un minuto y que por ningún motivo se detenga. 

Simultáneamente comience ustedes también a relatarles alguna historia o lo que se les ocurra, sin interrumpir su relato. Durante ese minuto conversen ambos en vos alta manteniendo cada uno la atención a su propio relato. 
 
Al finalizar la experiencia pregúntenle a su amigo y pregúntense ustedes mismos cómo se sintieron, cómo sintieron la experiencia de estar hablando los 2 simultáneamente, ¿tal vez se sintió confundido?, ¿con ganas de finalizar el relato?, ¿incómodo?, ¿irrespetuoso?, ¿Perdió la noción de lo que estaba diciendo? 

Tal vez todas estas sensaciones se hicieron presentes, o tal vez, no pudieron mantener este ejercicio ni siquiera un minuto. 

Esto es lo que habitualmente nos pasa, aunque no nos demos cuenta, la habilidad de escuchar afecta a la calidad de las conversaciones que mantenemos y a nuestras relaciones con los demás. A este tipo de escucha podemos llamarla “escucha previa” ya que nos escuchamos a nosotros mismos y a los juicios que tengo de la otra persona. 

Es nuestra decisión comenzar a generar cambios significativos, el comenzar a tener resultados sin precedentes. 

El entrenar la “escucha activa o atenta” permite enfocarnos en el otro, en acallar nuestras conversaciones internas; desarrollar nuestra capacidad de escucha nos permitirá recibir y aceptar las opiniones de los demás no como “verdades” sino como información valiosa para la coordinación de acciones. 

Significa aceptar al otro como un autentico otro y no como a nosotros nos gustaría que fuera, implica tomarnos tiempo para poder sacar nuestra conclusiones y acostumbrarnos a comprobar aquello que creemos haber oído. 

 "Todas las cosas ya fueron dichas, pero como nadie escucha es preciso comenzar de nuevo." André Gide.

Como todo arte, la escucha no se desarrolla leyendo un libro. Para lograr la maestría se necesita práctica, práctica y más práctica. 

Solo es cuestión de animarnos y tal vez esta sea la oportunidad. 

Y si no es ahora, ¿cuándo?

Ahora es el mejor momento, práctica la escucha activa y Ponte en Marcha!