miércoles, 22 de abril de 2015

El Coachplacement, un servicio de transición de carrera.

En el ámbito profesional es cada vez más frecuente oír hablar de los servicios de Outplacement. 

El Outplacement es un servicio, prestado por compañías especializadas, para ayudar a un trabajador despedido a encontrar un nuevo trabajo. 

Desdramatización de la situación, análisis profesional, talleres de formación para enseñar a hacer un currículum, cómo presentarlo, cómo lanzarse al mercado del trabajo, cómo conducir una entrevista de trabajo, etc., son parte del proceso y de las herramientas que habitualmente se utiliza en un programa de estas características. 

Un poco menos frecuente, pero cada vez es más común encontrar en la mente de muchos profesionales que apuestan por sus carreras, el Coaching, entendido como un servicio de acompañamiento personal para ayudar a identificar, fijar y a alcanzar con éxito objetivos personales y profesionales. 

En general las compañías contratan a Coaches para que ayuden a “crecer” a su gente con talento dentro de la empresa. En metodología coaching, el Coach utiliza la pregunta como arma para provocar la reflexión del profesional sobre qué está haciendo y qué podría hacer; dónde está ahora y a dónde quiere llegar. En definitiva, se catapulta al coacher para que salte barreras construidas, a veces, por sus propias creencias mal fundamentadas. 

En mi experiencia, en infinidad de ocasiones me he encontrado con candidatos que buscando un nuevo proyecto profesional, más allá de encontrar dificultades en el mercado laboral o encontrar problemas a consecuencia de su edad madura, han encontrado como principal enemigo sus propias creencias autolimitantes para encontrar trabajo. 

“Mi sector está muy mal”. “Aquí sólo se despide, ya no se contrata”. “A mí, con mi edad, ya no me va a llamar nadie”, etc. Son sólo algunas de las lamentaciones que se escuchan. 

Naturalmente que la edad, para determinadas posiciones, puede dificultar el encuentro con un nuevo proyecto, pero sólo en determinadas ocasiones y por tanto no podemos dejar que se convierta en un lastre de nuestra búsqueda. 

De nada sirve el mejor consejo de Outplacement, ni el mejor curriculum, ni la mejor presentación, si uno no cree en sus posibilidades. 

De una manera natural y haciendo uso de mi formación y experiencia como coach, he mezclado ambas disciplinas, Coach y Outplacement, con un resultado extraordinario: Coachplacement. 

El Coachplacement se basa en un programa que además de enseñar técnicas de búsqueda de empleo prepara emocionalmente a los candidatos ayudando a modificar aquellas conductas que limitan la búsqueda de trabajo. 

Muchos de los candidatos que encuentran un nuevo empleo fracasan en su integración en el nuevo entorno empresarial o como poco no se declaran del todo satisfechos. Sin embargo, un coaching de integración adecuado al inicio de este periodo garantiza la consolidación en el nuevo puesto de trabajo, siendo ésta la última fase de un programa de coachplacement. 

Demos pues paso a este servicio que se revela como la mejor herramienta de acompañamiento del profesional en búsqueda de empleo.

Si quieres re-emprender tu carrera profesional, Ponte en Marcha!

martes, 21 de abril de 2015

¿Conoces tus puntos fuertes?


Ser consciente de las fortalezas de uno mismo resulta, hoy en día, indispensable para el desarrollo profesional del individuo.

¿Por qué a veces no conseguimos un puesto de trabajo cuando creemos encajar perfectamente con el perfil solicitado?

La respuesta es sencilla. En múltiples ocasiones la falta de confianza en uno mismo imposibilita sacar a la luz competencias que tenemos que, o bien no somos conscientes de tener, o bien no somos capaces de transmitir.

A la hora de buscar un nuevo empleo, es vital que conozcamos las habilidades y competencias que todos y cada uno tenemos, con la finalidad de no infravalorarnos y poder destacarlas durante el proceso de selección.

Se trata de reforzar la confianza en uno mismo, de saberse vender y eso es, simplemente, saber resaltar los puntos fuertes y diluir los débiles.

Hay diferentes métodos que le pueden ayudar. Por ejemplo, puedes empezar realizando una lista con todos los logros y responsabilidades que has tenido a lo largo de su carrera profesional. Anótalo todo, cualquier detalle puede resultar interesante y no debe menospreciarlo. Y recuerda ser objetivo a la hora de evaluarse: cuando uno es bueno en algo, es bueno y no hay que ocultarlo, es más, hay que resaltarlo. Respecto a los puntos débiles, debes darle una visión positiva y preparar un plan de mejora.

Una vez hayas enumerado tus logros y responsabilidades, puedes intentar completar esta lista mediante la formulación de preguntas que indicarán rasgos de personalidad y competencias de tu perfil. Con esto me refiero a cuestiones como: ¿He cumplido con los objetivos que me fueron marcados en los plazos acordados?, si la respuesta es afirmativa, Tú sabes establecer prioridades y gestionar su tiempo de manera adecuada. ¿Eres puntual a reuniones y citas?, Si es así, Tú eres una persona organizada y comprometida con tu trabajo. ¿Has mejorado algún proceso en la organización? Luego Tú tienes capacidad de análisis y de optimización, ¿Se han tenido en cuenta y aplicado alguna vez tus propuestas referentes a algún tema en específico? Esto último es importante porque denota que tienes iniciativa y creatividad además de capacidad de transmitir y defender tus ideas ante tus superiores y colaboradores. ¿Has llevado a cabo Tú mismo la implementación de estas mismas ideas? Tú eres capaz no sólo de idear soluciones innovadoras, sino también de llevarlas a la pr
áctica, demostrando capacidad de gestión y coordinación... etc.

También puedes optar por solicitar opiniones externas a tí que te van a dar una visión objetiva de cómo te ven sus compañeros de trabajo, amigos... etc. Eso da buenos resultados en la mayoría de los casos, ya que hay aspectos que muchas veces uno es incapaz de ver en sí mismo, pero que otros sí le pueden ayudar a que tome conciencia de ellos.

El hecho de confrontar las conclusiones propias con las ajenas, te va a permitir sacar una conclusión final de mayor riqueza.

Otro aspecto que debes valorar, ya que puede decir mucho de tu carácter y personalidad, son tus hobbies. Por ejemplo, si dedicas tu tiempo libre a alguna organización caritativa, ONG... Tú eres una persona con rasgos altruistas, preocupada por su entorno social. O bien si practicas algún deporte de equipo, en el que la coordinación entre los miembros del equipo y la elaboración de una estrategia común es básica para la obtención de un óptimo resultado. Esta práctica da a entender que Tú eres un jugador de equipo; sabe cuál es tu rol, estás acostumbrado a fijar metas en grupo, y a colaborar para conseguirlas.

Otras actividades en las que hayas participado también pueden ser interesantes de resaltar, como por ejemplo, si has representado a su clase, a su equipo... o si ha sido monitor de niños.

Estos métodos te proporcionarán una valoración realmente ajustada a tu perfil, una visión objetiva de tus competencias y posibilidades de desarrollo profesional. A partir de este momento, exponer y defender tu trayectoria y perfil, te resultará sencillo, natural y claro.
Ponte en Marcha y da el salto en tu desarrollo profesional y personal.

Liderazgo Personal.

Nuestra madre nos parió una vez, pero nosotros tenemos que parirnos cada día",                                                                                                                             
 Mario Vargas Llosa.

La educación más importante que recibimos es la auto educación, es decir, la que nos damos a nosotros mismos. El aprendizaje permanente es hoy una necesidad, y no sólo en el campo profesional. La complejidad creciente demanda no sólo buenos profesionales, sino personas que tengan la capacidad de resolver problemas por ellos mismos, que sepan pensar, que tomen decisiones de calidad. La educación que necesitamos es una educación global que atiende el máximo número de aspectos que componen la compleja realidad personal. Cada persona es un ecosistema complejo, un mundo con muchos aspectos interactuando al mismo tiempo: su psicología, sus emociones, su salud, su inconsciente... Las personas también se hallan en sistemas o contextos que les influyen y que condicionan su conducta, como por ejemplo la sociedad o la familia. Por lo tanto, podemos afirmar que hoy es de vital importancia el cultivo de las habilidades directivas.´

La administración de nuestros recursos siempre se hace según unos criterios más o menos conscientes. Siempre respondemos a la pregunta "¿A qué vale la pena que dedique mi tiempo y mi dinero?" con nuestros actos. Conviene que dediquemos tiempo a pensar los fines para los cuales administramos. De hecho, la administración de los recursos es sólo un medio que sirve para unos fines que cada uno debe determinar. La administración debe hacerse en función de unos objetivos propios y si no somos conscientes de lo que queremos, de nuestras prioridades, motivaciones, etc. puede pasar fácilmente que administremos nuestro dinero y recursos en función de prioridades ajenas.

La capacidad de saber guiar la propia vida, de mejorarla y enriquecerla la llamaremos "LIDERAZGO PERSONAL". Sin ella, todos nuestros movimientos no tienen dirección definida: ¿qué le pasaría a un coche que avanza sin saber dónde se dirige? Debemos dirigir nuestra vida si no queremos que otros la dirijan por nosotros.

El liderazgo es hacer las cosas correctas y la administración es hacer las cosas bien.

LIDERAZGO + ADMINISTRACIÓN = Hacer bien las cosas correctas.
Ejercer el liderazgo personal es la clave de nuestra libertad, ya que con el liderazgo tomamos decisiones por nosotros mismos e incrementamos la capacidad de decisión de cada persona. Una persona es más libre cuántas más decisiones importantes toma y la contabilidad es una herramienta de la administración de nuestro dinero, pero lo que da sentido a esa administración es el liderazgo.  
Ejercer el liderazgo personal nos ayuda a no dejarnos llevar por las presiones de la publicidad, de la sociedad, de nuestros impulsos... Aprender a dirigir nuestra vida es un proceso que no se acaba nunca. El liderazgo personal es un rol que todos desarrollamos de una manera u otra. Incluye, por ejemplo:

- Saber lo que queremos. "¿Qué quiero realmente para mí?" es la pregunta clave. Es conveniente aclarar la esencia de lo que queremos: podemos querer un coche, un piso, etc pero sabiendo qué función realizará en nuestra vida, el uso que haremos de él, las necesidades que cubre y sus características.
- Aclarar lo que nos motiva, nuestras expectativas, nuestras intenciones. Nuestros deseos pueden ser confusos, contradictorios, ambiguos o implícitos (no conscientes). Nuestras intenciones marcan el camino que seguiremos, son como direcciones que seguimos y a las cuales debemos dedicar tiempo y energía. Las direcciones que tomamos en nuestra vida pueden cambiar con el tiempo, por ello, es aconsejable reconocer a tiempo las necesidades de cambio.

"No hay ningún viento favorable para aquel que no sabe a qué puerto se dirige", Schopenhauer.


- Aclarar por qué hacemos lo que hacemos. ¿Por qué hacemos una cosa y no otra? Establecer un por qué nos ayuda a dar un SIGNIFICADO a nuestros actos. Más que reflexionar sobre el sentido de la vida debemos dar un sentido a la vida nosotros mismos.

- La clave de conducir está en no desviarte de tu camino. Aprender a ejercer la voluntad de seguir una determinada dirección y automotivarnos a seguirla es tan importante como escogerla.

-Una vez sabemos lo que queremos hay que escoger un orden de prioridades. Lo primero debe ser lo primero, si conocemos lo que es esencial conoceremos lo que es superfluo. "Lo superfluo no debe pasar por encima de lo esencial", dijo Goethe

-Los objetivos generales deben de ir acompañados de unos objetivos más específicos. Si queremos tener salud, nuestros objetivos deberían ser hacer gimnasia cada día y comer sano. Si no hacemos nada por aquello que queremos conseguir es que en realidad no es tan importante para nosotros.

-Establecer unos métodos para llegar a lo que queremos (un "cómo") y una estrategia (cómo y cuándo hemos de aplicar los métodos).

-Determinar los criterios sobre los que basamos nuestros actos. Existe siempre una filosofía detrás de toda acción, una misma filosofía que se repite a través de muchas acciones nos lleva a una filosofía o ética vital. La cuestión es si la escogemos de manera consciente o no. La filosofía nos lleva a unos valores personales, a valorar más unos principios que otros.

- Ser consciente de los modelos aceptados socialmente y de su posible influencia en nosotros mismos y en los demás. Al mismo tiempo, podemos escoger los modelos de referencia que nos van a ayudar a ir en la dirección que hemos escogido. La vida de Gandhi, de Einstein, de la Madre Teresa de Calcuta o personas conocidas nos pueden inspirar y guiar.

- Saber distinguir los medios de los fines. Los instrumentos que utilizamos para vivir mejor no tienen que utilizarnos a nosotros. Compramos el coche para ahorrar tiempo, pero no contamos todo el tiempo que hemos de dedicar a trabajar para comprarlo y mantenerlo. Las grandes cosas se consiguen generalmente con medios pequeños pero utilizados de manera sistemática y constante.

- Hacernos preguntas, reflexionar. "Las preguntas son la semilla del conocimiento" (Francis Bacon). La reflexión nos permite aprender de los errores y formarnos opiniones propias. La alternativa es dejar que los medios de comunicación o personas influyentes piensen por nosotros.

- Saber medir las fuerzas y descubrir las posibilidades y los límites de cada cosa, situación o persona (incluidos nosotros mismos). Para ello, es necesario aprender a ver la realidad. A veces confundimos nuestros deseos con la realidad, nos dejamos llevar por ilusiones, fantasías o autoengaños. Podemos engañarnos de muchas maneras, como por ejemplo creer que podemos gastar más de lo que tenemos.

- Tener mecanismos de autocontrol. La retroalimentación es necesaria siempre para comprobar si vamos en la dirección correcta. Alguien dijo una vez que "la eterna vigilancia es el precio de la libertad". La libertad requiere que estemos atentos, la clave de conducir está en no desviarnos del camino.


Para no ser esclavos de factores externos o internos, se hace indispensable que cada uno construya su proyecto vital. La educación más importante es la educación para la vida, y comienza con un proyecto vital gratificante, un reto estimulante al cual se orienten nuestros objetivos y nuestras acciones.


Ponte en Marcha!

jueves, 16 de abril de 2015

Decidí Emprender

Y así, un día como cualquier otro, decidí emprender.
Decidí no esperar a las oportunidades, sino yo mismo buscarlas.
Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar la solución.
Decidí ver cada desierto, como la oportunidad de encontrar un oasis.
Decidí ver cada noche, como un misterio a resolver.
Decidí ver cada día, como una nueva oportunidad de ser feliz.
Aquel día descubrí que mi único rival, no eran más que mis propias debilidades.
Y que en ellas, está la única y mejor forma de superarnos.
Aquel día dejé de temer a perder, y empecé a temer no ganar.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener es tener el derecho de llamar a alguien "Amigo".
Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.
Por eso, desde aquel día, ya no duermo para descansar.
Ahora duermo simplemente para soñar.
No pierdas la esperanza, sobretodo, en los tiempos difíciles...........

Y Ponte en Marcha!

miércoles, 15 de abril de 2015

La sabiduría de los cuentos. El Lideragzgo del Grial.

La mitología del Rey Arturo, la Tabla Redonda y la Búsqueda del Grial es de sobra conocida por todos. Las versiones que conocemos por haber sido llevadas al cine se centran en los aspectos de acción y romance, dejando al margen generalmente el aspecto de búsqueda y crecimiento que implica el Grial, que es mencionado siempre tangencialmente.

En esta edición presentamos una versión libre de la primera búsqueda del Grial según la Vulgata (s.XIV), la recopilación más amplia de historias sobre la Tabla Redonda.


“Y dijo Arturo:
- Enviaré a buscar el Grial a mis mejores caballeros. Sir Lanzarote, mi hermano en la batalla, Sir Galván, el caballero de la justicia y a Sir Boros, el primo de Lanzarote.

Sir Lanzarote era entregado en cuerpo y alma a servir a los más débiles, siempre preocupado por las necesidades de los demás, defensor de las más nobles causas, siempre dispuesto, no cejaba en su empeño de ser considerado por los demás el caballero perfecto, servicial, cordial y abnegado. Con una visión clara de la necesidad de ayudar a los más desfavorecidos, era el adalid de la humanidad. Pero era también orgulloso, preciado de sí mismo y su valía, que quería verla constantemente reconocida por otros.

Sir Galván era el caballero de la justicia. Cuando se convirtió en adulto se endureció para no sufrir heridas, se recubrió entonces de su armadura para aguantar las fatigas y las presiones. Aprendió a ser temido por sus enemigos que no osaban desafiar su ira. Era autosuficiente y capaz de enfrentarse él sólo a todas las dificultades. Defensor de la verdad (al menos, lo que él entendía que era la verdad), que es de donde emana la justicia. La verdad y la justicia no admiten medias tintas. Dominaba sus emociones y sentimientos para que no se interpusieran con su honor y su deber (casi todos, tenía un pequeño problemilla con su lujuria, pero por lo demás...).

Sir Boros, primo de Lanzarote, era un recién llegado a la corte. Había pasado tiempo en Occitania preparándose para suceder a su padre cuando el rey Claudas lo apresó junto con su hermano Lionel y tuvo que tomar las armas para defender su herencia. Era constante, organizado, austero, entusiasta, preocupado de obtener los resultados pero no a cualquier precio. Era un hombre transparente, que se había habituado a reírse de sí mismo al descubrir las máscaras que intentaba usar, por debajo de sus sentimientos, para manipular las situaciones. “Pobre diablo,” se decía, y retractaba de su manipulación. Capaz de afrontar con humor el fracaso y de aprender de cada lección, Sir Boros no era un caballero que hubiese llamado especialmente la atención en la Tabla Redonda, pues era humano en su humildad.

Junto con ellos fueron partiendo muchos otros caballeros en distintas direcciones. Buscaron por bosques encantados, ríos turbulentos, desérticos páramos, pero no encontraron el Santo Grial. Al final, el Grial se le apareció a Sir Boros, rodeado de luz en un árbol del camino.

Cuando Sir Boros contó lo acontecido, el resto de los caballeros, incrédulos porque ellos no lo habían podido ver, se mostraron desconcertados.

- ¿Pues cómo es así que tú si has tenido ojos para el Grial y nosotros no hemos visto nada? – preguntó Sir Galván, enfurecido por la injusticia que sentía se cometía con él. A Sir Lanzarote también le hubiese gustado preguntar, pero estaba demasiado herido en su orgullo como para decir nada.

Entonces, una sombra, como el espíritu de Merlín, le habló a cada uno de los grandes caballeros como en sueños:
Merlín le dice a Galván:
1- Deja que el niño que todos llevamos dentro se manifieste y pueda expresarse.
2- Aprende a ser querido y no temido por los demás.
3- Expresa el aspecto tierno y vulnerable de tu propia naturaleza.
4- Sé más atento y sensible a los sentimientos propios y a los ajenos, sin tratar de negarlos o esconderlos.
5- Convéncete de que nadie es autosuficiente y de que una sana dependencia de los demás es señal de humanidad y madurez.
6- Reconoce que cada cual tiene su parte de verdad que ofrecer y no pretendas imponer la propia.
7- Aprende a adaptarte a las personas y a las situaciones sin pretender ejercer el control sobre las cosas.
8- Sé paciente con el prójimo, reprimiendo el impulso a formular juicios apresurados y sumarios sobre las personas.
9- Si “pre-juzgas” cómo deben ser las personas o las situaciones, seguirás sintiéndote insatisfecho ante la realidad.
10- Párate antes de decir un NO, quizá descubras que puedes decir un SÍ.

Merlín le diría a Sir Lanzarote:
1- Toma conciencia de la existencia de tu cuerpo; no dejes nunca de escuchar lo que quiere. Descansa, disfruta.
2- Recuerda que no te queremos por todo lo que nos ayudas sino por ser realmente quien eres.
3- Ser solidario, generoso, entregado, está bien, pero lo maravilloso es ser tu mismo.
4- Siente y vive lo tuyo con gran intensidad pues ya has pasado mucho tiempo sin existir y sin vivir tu propia vida.
5- Recuerda que para dar te tienes que poseer a ti mismo, conocerte y quererte.
6- Incluye la palabra NO en tu vocabulario.
7- Recuerda que en las relaciones no sólo hay un tú, sino también un yo (mírate a ti mismo y al otro).
8- Examina si realmente las personas necesitan tantas cosas como tú piensas y no vivas tan pendiente del otro, pues puedes perder tu identidad.
9- Piensa que quien no se permite sentir puede estar impidiéndose sentir amor.
10- Permítete vivir, permítete sentir. ¡Quiérete a ti mismo!

Y Sir Boros le preguntó a la sombra:
- ¿Por qué yo sí he visto el Grial?
 
- Porque aprendiste a crecer dentro de ti. Te escuchaste, te comprendiste, buscaste ayuda cuando no te entendías y ganaste en humildad, humanidad y sentido del humor. Porque aprendiste a ser feliz.

Más decididos aún, todos los caballeros partieron con renovadas energías a la búsqueda del Grial...

Cree en tí, y Ponte en Marccha!

viernes, 10 de abril de 2015

El miedo y la toma de decisiones.


La toma de decisiones es la elección racional entre alternativas caracterizándose este proceso por la indecisión ante el riesgo y el temor a lo desconocido.

Todos a lo largo de nuestras vidas estamos tomando continuamente decisiones, incluso aunque no las tomemos ya que en este caso no deja de ser también una toma de decisión.
Las nuevas generaciones de jóvenes, mejor preparadas y con mejores medios que las anteriores, adolecen sin embargo de falta de decisión, se resisten a hacer un juicio o alcanzar una conclusión, siendo el miedo el obstáculo más grande en la toma de decisiones.

Excepto jóvenes con habilidades de liderazgo, que los hay y muy buenos, muchos de los j
óvenes de hoy tienen miedo a tomar decisiones. Lo tienen casi todo: una sólida formación, conocen idiomas, han salido al extranjero con los programas de estudios internacionales o por su cuenta, conocen y les gustan las nuevas tecnologías. Sin embargo son muchos los que tienen grandes dudas a la hora de tomar decisiones. Sienten miedo a la incertidumbre y al riesgo que conlleva. ¿Dónde radica el problema? ¿Cuál es el origen del mismo? Parece que se debe al proteccionismo excesivo en la propia familia, en los propios centros educativos y en el entorno social, que acomoda a las personas a que las decisiones las tomen otros por ellas.  

Independientemente de la edad, tanto para las nuevas generaciones como para cualquier otra persona, el mensaje frente al miedo para la toma de decisiones es que cuando se toma una decisión habiendo realizado un análisis detallado del problema no existe la equivocación como tal. La decisión ha sido correcta en el momento. Sin embargo el resultado de la decisión puede ser malo como consecuencia de la alteración, desviación o interpretación errónea de los parámetros del escenario que sirvió de modelo.

En la vida profesional muchas personas ponen a prueba su capacidad para elegir entre el deber, el poder o el querer tomar determinadas decisiones. Tomar decisiones es elegir y renunciar a algo. Atrevéte, sal de tú zona de confort y Ponte en Marcha!

Responsabilízate, analiza alternativas y toma de decisiones,  luego no hay marcha atrás, tu eliges.

Cinco fallos del emprendedor aprendiz


El 80% de las Pymes fracasan antes de los dos años de operación por mala gestión financiera; ‘casarse’ con una idea y tener presupuestos poco realistas son algunos de los principales errores.  


El 70% de las nuevas empresas que se crean quiebran antes de los dos años de vida por poca educación financiera y capacitación. Dice el refrán que "nadie nace aprendiendo" y esto se puede aplicar para los emprendedores.  

Una mala planificación financiera, poco conocimiento de su mercado, no tener la orientación jurídica necesaria, y 'casarse' con una sola idea, figuran entre los errores que pueden provocar el cierre de una empresa, advierten especialistas.

Hay características o acciones del emprendedor que pueden entorpecer el desarrollo del negocio, e inclusive retrasar su apertura. Unos problemas surgen por la falta de planificación, otros son producto de la lógica inexperiencia, pero también pesa el exceso de confianza de la persona.

Si estás por comenzar un negocio y quieres evitarte novatadas, te presentamos algunos errores habituales al emprender:

1. De aquí no me mueven. Comenzar un negocio implica descubrir y explorar, sobre todo los dos primeros años. Ese el periodo para construir un modelo de negocio de cómo generar valor y rentabilidad. Es necesario comprobar si la hipótesis sobre cierta necesidad es real, e ir adaptando la idea de negocio.
Toma nota. El emprendedor suele enamorarse de su producto y servicio, al grado de ‘casarse' con la idea y mostrar poca flexibilidad a los cambios.
El plan de negocios es la piedra angular de todo proyecto, un punto de partida que -sin embargo- muchas veces se obvia. "Todo lo que se escribe pasa por un proceso de reflexión y prueba, por eso ayuda la elaboración de este documento".

2. Atento a las señales. El primer impulso del emprendedor es "¡haré un producto diferente!"
Toma nota. Entender al cliente va más allá de identificar su perfil socio económico. Es necesario "profundizar y saber muy bien qué lo motiva", cuáles son las razones que impulsan su compra, para así definir patrones de consumo.
"Muchas veces la gente dice: ‘no estamos vendiendo mucho' y tras una asesoría se percatan que tienen un mal cálculo de sus costos. Debes saber si tu cliente está dispuesto a pagar más del porcentaje que tienes en mente".  

3. Organiza los recursos. El emprendedor, ante la ilusión que implica tener su propio negocio, puede irse a lo grande en recursos y tiempo destinado a determinadas acciones. Esto no significa tener expectativas pequeñas, pero es importante cuidar determinados aspectos.
Toma nota. Evita caer en la trampa de no distribuir y controlar acertadamente los recursos. La alternativa, si el producto lo permite, es realizar prototipos antes de moverlo en el mercado, probar el servicio con el cliente objetivo, pedir retroalimentación, y con base en ello hacer una mejor planificación del lanzamiento o inicio de operaciones.
La regla de oro en cuestión de dinero es: efectivo manda. Hay negocios que al empezar su venta a grandes cadenas, descuidan su efectivo, al grado de descapitalizarse. Aunque también hay otros deslices más básicos: pensar en una oficina impactante y bien ubicada es uno de ellos.
Negocio, al menos al inicio, es sinónimo de una política austera de gastos. "Los costos fijos suelen implicar mucho gasto innecesario".  

4. Enfócate. Otro desliz en el emprendedor inexperto es perder su foco, "abarcar mucho y no enfocarse en dos o tres ideas específicas del negocio".
Toma nota. Antes de empezar a imaginar qué escritorio darás al empleado, fíjate que estés haciendo lo necesario para que los recursos ingresen a la empresa, por citar un ejemplo. Como emprendedor tienes que lidiar con varios aspectos, uno de ellos son los pocos recursos, así, la clave es priorizar necesidades del negocio e ir cubriendo una a una, con un plan de trabajo.  

5. Asesoría legal. "Es muy alto el porcentaje de empresas que no se protegen legalmente, hacen negocios de palabras".
Toma nota. Un socio es un gran apoyo, pero también puede ser un dolor de cabeza si no se establece desde el inicio cuál será la participación y responsabilidad de cada parte, dice el experto. Éste es un ejemplo de lo que puede analizarse en una asesoría jurídica, pero el tema legal se extiende a muchos a otros rubros de la empresa, como patentes, propiedad intelectual y hasta ¿de qué manera actuar sin un cliente no te paga?
Es sorprendente, pero sólo alrededor del 10% de las empresas creadas se protegen legalmente. 

Asésorate, focalízate, organízate los recursos, monitoriza y planifica, pero sobre todo Ponte en Marcha!