sábado, 13 de febrero de 2021

La trampa de la liquidez y la falta de flujo. Morosidad e impagos sobrevenidos por imposición.

La trampa de la liquidez y la falta de flujo. Morosidad e impagos sobrevenidos por imposición.

El efectivo es el alma que mueve a una empresa u organización. Si este alma se deteriora o el motor se detiene, las empresas pierden la habilidad para financiar las operaciones, pierden la capacidad de reinvertir, cumplir con sus compromiso de pagos y enfrentan grandes dificultades para la obtención de recursos financieros a corto plazo.

Las pymes tienen problemas de liquidez en medio de la pandemia por dos problemas esenciales: están cobrando más lento de lo que gastan, o no están vendiendo. 

Con el dinero sucede lo mismo que con el papel higiénico; cuando se necesita, se necesita urgentemente. 

 Todos los negocios se enfocan en dos cosas: vender más y tener dinero para seguir operando. Cuando hablamos de problemas de liquidez nos referimos a lo segundo, que es la capacidad de una empresa para cubrir sus obligaciones inmediatas a corto plazo; es decir, al dinero con el que cuenta y que puede usar para invertir mientras espera el pago de las facturas. 

Muchos negocios se enfrentan a expedientes de regulación de empleo por una caída de sus ventas, la desaceleración de su producción o dificultades para la prestación de sus servicios. Todo esto podría desembocar en una falta de liquidez peligrosa. Por eso, es prioritario para las pymes poder garantizar la disponibilidad de fondos suficientes para cubrir los gastos del día a día. Todos los negocios deben gestionar el riesgo de liquidez para garantizar su solvencia, incluso, en el peor de los escenarios posibles. 

Este escenario era inimaginable por lo que es evidente que habrán de tomarse medidas extraordinarias para garantizar la liquidez, no solo relacionadas con la contención del gasto o la eficiencia de los procesos y sistemas, sino negociando y renegociando nuevas condiciones tanto con las entidades financieras como con el resto de los proveedores”. 

El circulante es a la pyme lo que el aceite a un motor, es el lubricante el que catalizador que no permite que el motor “gripe” y ya se sabe que cuando un motor se rompe cuesta mucho más arrancarlo, incluso llegando a hacer que un vehículo pierda todo su valor, y sólo tenga el valor de la chatarra. 

Además, hay que recordar que la liquidez no solo es necesaria para pagar salarios y otros gastos, sino que es indispensable para poder hacer frente al aprovisionamiento que permite continuar con la producción y la entrega de pedidos. 

Muchas pymes dependen totalmente del circulante, en concreto de las líneas de crédito con los bancos, que se conceden con límites. Y estos límites se van consumiendo y reponiendo con las entradas de liquidez fruto de la operativa de la empresa. Ahora bien, si esta rueda para de girar, lógicamente, aparecen los problemas. “Si este flujo se detiene, encontramos a la pyme con sus líneas de crédito en el límite y sin posibilidad de ampliación o renovación, es decir, estamos condenando a la pyme”. 

Sin comercio no hay economía y son los mercaderes -el zapatero, la chigrera, la ferretera o el carpintero- los que, con sus impuestos, pagan todo nuestro bienestar: nuestra sanidad, nuestra educación, nuestra cultura; y nuestras carreteras. Y, a cambio, lo único que piden es poder trabajar. 

A modo de ejemplo. Un emprendedor que cada año hace 40.000 km y que por causa de las restricciones en un año sólo rueda 22.000 km. Este emprendedor tiene que pasar la revisión de su vehículo cada 30.000 km. ó al año. En este año por primera vez lleva el vehículo al taller 365 días después de la última revisión sin alcanzar el límite de kilometraje. Además las ruedas han sufrido un desgaste menor del casi cincuenta por ciento, no ha repostado casi la mitad de las veces, no ha pagado peajes, aparcamientos, parkings, no ha parado en cafeterías ni en áreas de servicio para tomar un café o comer, no se ha ido de vacaciones, ni de fin de semana, ni de puentes, sin pernoctar en hoteles, … A modo de reflexión alguien se atrevería a calcular en euros el flujo negativo que suponen esos 18.000 km. que no se circularon? Cuántos sectores se vieron afectados?

Según palabras de la ministra de trabajo Yolanda Diaz en entrevista en La Nueva España del 11 de febrero de 2021: “Aprendimos de la crisis anterior, y lo que no gastemos ahora se va a multiplicar por mucho más a posteriori. No hay nada más caro que el desplome de empresas. Yo tengo la obligación de defender a cada una de las empresas porque eso es defender a todos y cada uno de los trabajadores. 

Sobre el despliegue de ayudas directas, nunca es tarde si la dicha es buena. No quiero que caiga ninguna empresa, sé bien que si cae una se desploman trabajadores. 

A los sectores en ERTE no les basta con que les paguemos las nóminas, hay que transitar hacia la etapa post-ERTE. Por ejemplo, central las ayudas en pequeñas empresas de menos de diez trabajadores” 

Ante tal situación los gobiernos prometen ayudas para no dejar a nadie atrás, en forma de créditos que por supuesto hay que pagar, en aplazamientos de las obligaciones tributarias y con la Seguridad Social, que al igual que los créditos y préstamos hay que pagar a su vencimiento, e incluso con intereses o lo que es aún peor con recargos totalmente desproporcionados a la situación que origina la falta de ingresos. Por eso no piden limosna, sino ayudas directas, que les permitan hacer frente a los gastos fijos para poder en un futuro que no puede ser muy lejano, volver a levantar las persianas y generar ingresos y beneficios, que permitan ya no la creación de empleo sino la no destrucción, y eviten la quiebra de empresas.

Y es que se da la paradoja, que sin ingresos no se generan impuestos, hay más desocupados, se incrementa el gasto social, y la rueda que mantiene la economía se para al faltarle el dinero que la engrasa y se para. En definitiva el círculo virtuoso se convierte en un círculo vicioso, o como diría mi guela, que de economía, por lo menos doméstica, sabía más que algunos de nuestros dirigentes, es la pescadilla que se muerde la cola, porque no se puede estirar más el brazo que la manga. 

Emprendedor ama el cash flow más que a tú abuela, porque lo que no son cuentas son cuentos. 

Emprendedor, Ponte en Marcha, si es que te dejan y asegúrate que el efectivo fluya, porque si no acabarás en la cuneta.

martes, 10 de noviembre de 2020

Esenciales versus prescindibles: Todos necesarios.

Esenciales versus prescindibles: Todos necesarios.

Actualmente en muchas autonomías, los distintos gobiernos han decretado el cierre total o parcial de actividades no esenciales, o lo que es lo mismo sólo permiten las actividades de primera necesidad.

Si vamos al diccionario de la RAE encontramos las siguientes acepciones de acuerdo al tema que aquí nos atañe. 

Esencial: Sustancial, principal, notable. Que es de importancia principal.

Prescindible: de lo que se puedes prescindir. Prescindir: La noción refiere a dejar algo de lado, abstraerlo u obviarlo. Renunciar a una persona o una cosa, o dejar de contar con ella. No contar con ella. 

Necesidad: Aquello a lo cual es imposible sustraerse, faltar o resistir. De primera necesidad: Dicho de una cosa de la que no se puede prescindir. 

No sé quién y con qué criterios establece esa clasificación, y por qué se prescinde de ciertas actividades y sectores, pero viendo las definiciones está claro que el principal criterio es el de prescindibilidad, porque no es necesario ni de importancia vital. Y yo me pregunto ¿para quién?

Si fuéramos a una matriz de importancia / urgencia, está claro que sería imperativo mantener y reforzar la actividad sanitaria y la educativa, pero no por eso deja de ser prioritaria la actividad económica en todos los sectores, pues si la sanidad y la educación son de importancia principal, las actividades económicas son esenciales para generar riqueza y empleo, y no se puede renunciar ni no contar con ellas. 

Una versión de la asamblea en la carpintería, donde cada herramienta se da cuenta de sus defectos y virtudes y de la necesidad de apoyarse para trabajar todos juntos, vendría a ser algo así: 

Los distintos órganos y partes del cuerpo humano debatían quien era el más esencial, el más necesario, el más importante y por defecto el más prescindible. 

Después de hablar las articulaciones, los ojos, las orejas, los riñones, el hígado, tomó la palabra los pulmones y la nariz aún reconociendo la importancia de los anteriores ellos se autoproclamaron como los más importantes ya que sin ellos no se podría respirar, algo vital.

Luego tomaron la palabra la boca y el estómago diciendo que ellos facilitan el alimento que es fundamental para el resto de órganos. 

A continuación habló el corazón y se identificó de primera necesidad pues si él se paraba el resto se paraba. 

Seguidamente el cerebro lideró la conversación y dijo que como controlador del resto era el más necesario. 

Y en estas seguían discutiendo cuando se oye un susurro, y todos se dan la vuelta y oyen decir donde la espalda pierde su santo nombre que el más necesario era él. 

Al oír esto todos se echaron a reír, pero sin amilanarse dijo, mirar si yo soy importante que si yo no trabajo, todo será atascará, y así los pulmones se encharcarán y no se podrá respirar, el corazón y el cerebro se colapsarán y así sucesivamente. 

En ese momento se hizo el silencio y todos se dieron cuenta que nadie es prescindible y si todos necesarios

Y ahora qué? Al igual que no se puede escoger entre a quién quieres más si a papá o a mamá, o que unos padres tiren más por un hijo que por otros, aún siendo uno el preferido, es esencial marcar prioridades. Y lo imperativo es reanudar la actividad, pero si por motivos sanitarios no se puede trabajar, es prioritario ejecutar ya un plan de ayudas efectivas que en una situación de cese no voluntaria de la actividad no sólo son necesarias sino esenciales para sobrevivir. Un plan de rescate de verdad, urgente, específico y suficiente para no dejar a nadie atrás.

Hoy más que nunca todos necesitamos de todos y todos nos necesitamos, no se puede abandonar a nadie, pero mucho menos tirar a la cuneta a los emprendedores, pymes y autónomos porque todos somos esenciales. 

Si no queremos que esta pandemia sanitaria nos convierta en una sociedad enferma y pobre, no permitamos que la poca empatía y la falta de vergüenza de unos pocos, provoque la ruina de muchos. No prescindamos de nadie porque todos somos necesarios. 

Qué no nos paren. Ponte en Marcha!

domingo, 31 de mayo de 2020

Emprendedor para salir del hoyo hay que dejar de cavar.


Emprendedor para salir del hoyo hay que dejar de cavar. Consecuencias de la hibernación de la actividad por el COVID-19 para emprendedores y pequeños empresarios.  
En cualquier crisis la preservación de la caja (tesorería/liquidez) para poder hacer frente a los pagos es fundamental. En estas situaciones, como en muchas otras, no se muere por la cuenta de resultados, sino por la falta de liquidez. 

Objetivo: Analizar la viabilidad del proyecto. ES VIABLE o NO ES VIABLE. No entierres patrimonio.
Los emprendedores que se adaptan con éxito a los nuevos escenarios son aquellos que lo hacen rápido, ya que el tiempo es un factor “determinante” para adaptarse a la nueva situación. No actúan por defecto, esperando al ya pasará, sino que toman decisiones planificadas y consensuadas con todos los agentes implicados para adaptarse a la nueva situación. Si malo es esperar a que todo pase y vuelva a la situación normal peor es actuar a lo loco sin medir las consecuencias de las acciones y actuaciones a realizar. No actúes como un elefante en una cacharrería.

Si durante la hibernación para la preservación de caja a corto plazo hay que endeudarse, hay que asumir que esta deuda supondrá mayores salidas de caja a medio plazo, por lo que es fundamental tener planes de tesorería a corto y medio plazo.

Como dice la sabiduría popular para salir de un hoyo hay que dejar de cavar, por lo que en épocas de crisis lo prioritario es dejar de destruir caja y buscar alcanzar un cash flow operativo positivo, con el objetivo de aflorar caja, actuando en una situación de economía de guerra, eliminando y ajustando al mínimo los gastos generales y de estructura a la nueva situación, optimizando y reduciendo stocks aún a riesgo de roturas de stocks para generar caja/liquidez que permita hacer frente a los pagos, y por supuesto reducción o eliminación de toda inversión que no sea estrictamente necesaria, aplazándola para cuando se revierta o supere la situación de crisis.
El reto, una vez reiniciada la actividad, es mantener un cash flow operativo positivo sostenible, para ganar tiempo para reestructurar pasivo (deudas a corto) y así demostrar y garantizar la viabilidad del proyecto en un entorno de negocio sano. Ama al cash flow más que a tú madre, no te eches la soga al cuello.

Recuerda que cualquier situación mala es susceptible de empeorar y viceversa, por eso el primer paso es realizar un análisis riguroso para ver si es viable o no, pues muchas veces por falta de este rigor y análisis basándonos más en la ilusión, y a veces en la desesperación, tiramos la pelota para adelante enterrando el patrimonio presente y/o lo que es más grave el futuro.Porque lo qué no son cuentas son cuentos!

Analiza con rigor, planifica con compromiso, actúa con confianza, y entonces si no entierras patrimonio, Ponte En Marcha!

miércoles, 13 de mayo de 2020

El ecosistema emprendedor frente a la burbuja emprendedora.


Los emprendedores, el ecosistema y la burbuja emprendedora.
El ecosistema, concepto y definición: Un ecosistema es un sistema biológico constituido por una comunidad de organismos vivos (biocenosis) y el medio físico donde se relacionan (biotopo). 
1- Se trata de una unidad compuesta de organismos interdependientes que comparten el mismo hábitat.
2-​ Los ecosistemas suelen formar una serie de cadenas que muestran la interdependencia de los organismos dentro del sistema. 
3-​ También se puede definir así: «Un ecosistema consiste de la comunidad biológica de un lugar y de los factores físicos y químicos que constituyen el ambiente abiótico». 
4-​ Se considera que los factores abióticos y bióticos están ligados por las cadenas tróficas o sea el flujo de energía y nutrientes en los ecosistemas.

Introducción del concepto y ecoevolución. ​Este concepto, que fue introducido en 1935 por el ecólogo inglés A. G. Tansley, tiene en cuenta las complejas interacciones entre los organismos (por ejemplo plantas, animales, bacterias, protistas y hongos) que forman la comunidad (biocenosis) y los flujos de energía y materiales que la atraviesan.

Aclarado el concepto, exploremos la relación. Sí el fenómeno emprendedor es un ecosistema, en mi opinión la acepción del concepto de la definición que mejor lo representa es un compendio del punto tres y cutaro, como una comunidad de optimistas en un lugar físico y factores emocionales en el ambiente abiótico que influyen en los proyectos que se desarrollan en él ligados por cadenas tróficas de flujo de energías que se retroalimentan entre sí.

En la ecología, la ciencia que estudia los seres vivos y su interacción con el medio ambiente, existen varias teorías que tratan de explicar cómo el número de especies afecta a las funciones de un ecosistema. Una de ellas es la llamada “hipótesis de la redundancia”, descrita por Brian Walker que plantea la existencia de una especie “singular” de que depende todo el funcionamiento de un ecosistema y otro conjunto de especies llamadas “redundantes” que contribuyen poco o nada al funcionamiento de dicho ecosistema. Las especies redundantes cumplen una labor de recambio en cado de que la especie singular deje de funcionar o colapse. De esta forma se asegura el equilibrio del ecosistema.

En todo ecosistema abundan las especies redundantes y escasean las especies singulares u originales, mientras que en la Naturaleza, las especies singulares y redundantes puede convivir en un mismo ecosistema; en el ecosistema de los negocios y del emprendimiento no es posible esta convivencia. Aquí las especies singulares suelen eliminar a las redundantes.
En el campo de la ecología, mientras mayor sea el número de redundancias, más confiable y estable será un sistema. En los negocios sucede algo similar. A mayor número de productos redundantes, más estable y predecible se vuelve un ecosistema. Los ecosistemas emprendedores están copados por empresas que compiten con productos indiferenciados. Estos ecosistemas suelen ser poco dinámicos, aparentemente estables y de baja rentabilidad. La homogeneidad o redundancia de la oferta contribuye a que los competidores mantengan el status quo del ecosistema sin mayores incentivos para el cambio.

Para trascender en el ecosistema emprendedor se deben buscar nuevas o singulares maneras de hacer lo que hace el resto. Seguir las reglas del juego o copiar los modelos de negocios de “moda” sólo dará al emprendedor una posición peligrosamente defensiva. Aunque nunca es fácil seguir el camino menos transitado, quienes se atreven a hacerlo suelen descubrir nuevas formas de crear valor para el proyecto emprendedor y para el consumidor. En cuestión de emprendimiento, usar el sentido común no es lo mismo que pensar como el común de la gente.

Después de estas reflexiones, yo ya no sé si soy un biotopo emprendedor, o un biotipo empresario que viene de una biocenosis ciclo génica, pero que todavía tiene que correlacionar la interdependencia, los hábitas y las cadenas tróficas y atróficas de algunos de los ecosistemas empresariales singulares, y así generar una defensa para que las consecuencias de la hibernación de la economía por el COVID-19 no me expulse del todo de un ecosistema económico financiero de supervivencia hacia un ecosistema de quiebra y ruina.

En todo ecosistema emprendedor deberían estar presentes los genes proactivos cooperativos y colaborativos, para que los virus del fracaso y el éxito, como dos caras de una misma moneda, no confinen a los emprendedores en la seguridad del propio ecosistema y la dependencia de los propios emprendedores dentro del sistema que comparten el mismo hábitat y financiación pública, sino que potencie la singularidad de cada emprendedor y la interdependencia del ecosistema como vacuna para derrotar al virus del fracaso.
 
De lo dicho anteriormente podríamos concluir que más importante qué el número de proyectos, redundantes, es la singularidad de los mismos, para así no caer en la ley de la redundancia del ecosistema, o lo que es lo mismo en la burbuja emprendedora expuesta a la menor turbulencia vírica para que la haga explotar.

Ecoemprende con singularidad. Ponte en Marcha!.